El gobernador kirchnerista endureció sus declaraciones tras evitar una definición explícita en Nueva York, en medio del crecimiento de Myriam Bregman entre el electorado de ultraizquierda.
En el marco del escenario político nacional rumbo a 2027, la encrucijada del kirchnerismo ha quedado al descubierto ante el rotundo contraste de modelos de liderazgo. Por un lado, la administración que encabeza Javier Milei sostiene un rumbo claro, definiendo al primer ministro Benjamín Netanyahu como "uno de los mayores líderes de la historia". Por el otro, Axel Kicillof ha mostrado una inestabilidad severa en su política exterior, transitando en menos de una semana por la alusión elíptica, el silencio incómodo y el repudio explícito sobre la situación en Gaza.
Esta errática conducta responde a una urgencia doméstica: contener la fuga del voto progresista y joven hacia la dirigencia encarnada por la referenta de la izquierda, Myriam Bregman. Según los datos, el desplome de la credibilidad de Axel Kicillof revela cómo la disputa por un electorado desencantado ha forzado al mandatario provincial a corregir el paso a cualquier costo.
Axel Kicillof, gobernador bonaerense.
Acorralado por la fuga de votantes, Axel Kicillof debió capitular días más tarde durante una entrevista concedida al periodista Gustavo Sylvestre en la pantalla de C5N. En un desesperado intento por dar la respuesta que había eludido en Nueva York, el gobernador exclamó "Por supuesto lo repudiamos" en referencia a Palestina, ensayando una propuesta de neutralidad y paz para distanciar su perfil del alineamiento de Javier Milei con Donald Trump y Benjamín Netanyahu
El raid de especulaciones comenzó el 19 de septiembre en Avellaneda, durante el cierre del plenario del Movimiento Derecho al Futuro. Buscando diferenciarse del oficialismo nacional, Axel Kicillof prometió que ante una eventual Presidencia no apoyaría "ni genocidios ni invasiones".
Si bien evitó nombrar explícitamente a Israel, la frase inauguró un cálculo electoral que rápidamente se desmoronó durante su gira por Nueva York. En dicha ciudad, el gobernador pretendió exhibirse como un líder con proyección internacional mediante dos agendas contrapuestas. El martes, mantuvo reuniones privadas con tenedores de bonos de la provincia de Buenos Aires —entre los que figuraron Vanguard, Eaton Vance y GoldenTree— con la llamativa presencia del empresario José Luis Manzano.
Myriam Bregman
Posteriormente, el miércoles, participó de un desayuno en Gracie Mansion junto al alcalde Zohran Mamdani, referente del socialismo democrático estadounidense, acompañado por el presidente español Pedro Sánchez, el titular del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la primera ministra de Barbados, Mia Mottley. En ese espacio internacional, Axel Kicillof atacó la gestión de Javier Milei, desmintió el "milagro económico" argentino calificado por él como catástrofe y acusó al Presidente de arrastrar al país a conflictos ajenos.
Sin embargo, el elaborado relato de la gira bonaerense colapsó de manera estruendosa en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Columbia. Al término de su disertación, la periodista Silvina Sterin Pensel le recordó al gobernador que la posición tibia sobre Gaza fue un factor determinante en la derrota de la candidata estadounidense Kamala Harris, e inquisitivamente le pidió su definición personal.
Lejos de la firmeza ejecutiva, Axel Kicillof huyó de la pregunta respondiendo "Esperame, eso ya lo contesté ayer" según reportó El Día, calificando la consulta como una "emboscada". Para agravar el episodio, su ministra de Comunicación, Jesica Rey, debió dar por terminado el intercambio argumentando que el mandatario no quería responder. La viralización del video expuso la escena que el entorno kirchnerista más temía: un candidato atrapado en sus propias contradicciones frente al mismísimo progresismo internacional.
El presidente, Javier Milei.
El tropiezo diplomático fue aprovechado inmediatamente por el Frente de Izquierda. El diputado Juan Carlos Giordano, integrante de la Flotilla Global Sumud, le recordó al gobernador que consultar sobre Palestina"no es una emboscada" y que rehuir del término genocidio constituye un acto de "complicidad".
A la par, el medio del PTS, La Izquierda Diario, dedicó múltiples notas a desnudar la incoherencia entre las palabras de Avellaneda y la evasiva en Columbia. La preocupación kirchnerista está fundamentada en duras cifras de opinión pública. Myriam Bregman, quien en las elecciones de 2023 había cosechado un modesto 2,7%, ha registrado un crecimiento vertiginoso.
La consultora Tendencias reveló que en agosto la intención de voto de Bregman ascendió al 10,2%, ubicándose detrás de Axel Kicillof, con un voto potencial de 23,6%. Previamente, en mayo, la misma encuestadora le otorgó a la dirigente zurda un 42,3% de imagen positiva, mientras que la firma Opina Argentina la posicionó en un 44%, igualando la línea del propio gobernador. La radiografía demográfica de este electorado resulta especialmente crítica para el peronismo: dos tercios son mujeres y más de la mitad tiene menos de 35 años, con dificultades económicas que en 2025 habían optado mayoritariamente por Fuerza Patria.