En el marco de la marcha universitaria realizada este 12 de mayo, se registraron múltiples testimonios de estudiantes extranjeros que participaron de la movilización política opositora para exigirle a los argentinos que sigan financiando sus estudios gratuitos.
Las declaraciones generaron polémica en torno al uso de recursos financiados por los contribuyentes locales por parte de inmigrantes.
Uno de los casos fue el de una estudiante colombiana que asistió a la marcha junto a su hijo y remarcó las ventajas del sistema educativo argentino en comparación con su país de origen.
“Soy de Colombia. Es un beneficio muy grande (estudiar en una universidad pública) porque en mi país hay muchas limitaciones económicas, y aquí poder venir sin tu nivel económico y poder tener una educación de calidad”, expresó.
Otro testimonio en la misma línea fue el de una estudiante extranjera que también participó de la movilización. “Apoyando a la facultad, estoy muy agradecida con la UBA por permitirme estudiar, lo que mi país no me permitió. Y eso, apoyando con mi granito de arena, y en la marcha más tarde”, sostuvo, ignorando a los millones de argentinos que pagan impuestos para financiarle sus estudios.
En la misma declaración agregó: “Yo estoy muy agradecida con la universidad, es mi manera de expresar esta gratitud hacia la UBA”.
Ecuatorianos en Argentina.
Las manifestaciones de estudiantes extranjeros se dieron en el contexto de una protesta que tiene un fuerte componente político y no responde a un desfinanciamiento del sistema universitario, ya que las instituciones continúan operando bajo el presupuesto vigente, garantizado por el Gobierno de Javier Milei en su totalidad.
Estudiantes extranjeros en universidades
En paralelo, datos recientes revelados por el Gobierno reflejan mejor la situación en Argentina respecto a los estudiantes que vienen de otros países para estudiar de forma "gratuita".
El subsecretario de Políticas Universitarias del Gobierno, Alejandro Álvarez, informó ayer que el 40% de los estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires son extranjeros, un dato sorprendente.
De igual manera, en el caso de la Universidad Nacional de La Plata, esa cifra asciende al 50%, lo que refleja la enorme cantidad de inmigrantes que se benefician del dinero y sistema público argentino.
A pesar de su gran número, las autoridades universitarias se negaron a cobrar un arancel para aquellos que vengan del exterior, destinando miles de millones de pesos en inmigrantes y no en los argentinos.
En ese contexto, la participación de estudiantes extranjeros en la marcha vuelve a poner el foco en el modelo de financiamiento y la administración de los recursos públicos.