El presidente destacó su rol y sostuvo que anticipó el crecimiento económico moderno hace más de 250 años.
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En una columna publicada en Clarín, el presidente Javier Milei expuso su visión sobre la figura de Adam Smith y defendió su rol central en el desarrollo de la economía como disciplina.
Bajo el título “Adam Smith: el padre de la economía”, el mandatario sostuvo que, a más de dos siglos de su obra más influyente, el pensador escocés continúa generando debate.
“Adam Smith, aún a 250 años de la publicación de su obra Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones sigue generando debate”, comenzó explicando el presidente.
En ese marco, remarcó que existen distintas reacciones frente a su legado, señalando que “hay otros a los que su grandeza les provoca rechazo, ya sea porque no lo entienden (…) o de modo un más básico sienten envidia por el lugar que ocupa en la historia”.
Javier Milei y Adam Smith.
El Presidente comparó a Smith con figuras clave de otras disciplinas para dimensionar su impacto. “Adam Smith es a la economía, lo que Carl Gauss a la matemática. Una persona 200 años adelantada a su tiempo”, afirmó. En la misma línea, citó a su discípulo John Millar, quien lo definió como “el Newton de la economía política”, en referencia a Isaac Newton.
En su análisis, Milei destacó que antes de la publicación de “La riqueza de las naciones” en 1776 “no existía la economía como disciplina”, y sostuvo que, si bien hubo aportes previos relevantes, Smith logró sintetizarlos y aportar ideas que tardaron más de 200 años en ser comprendidas plenamente.
Uno de los ejes centrales de la columna fue el crecimiento económico. Allí, el mandatario explicó que Smith anticipó conceptos clave mucho antes de que se desarrollaran formalmente: “Adam Smith había encontrado la solución más de 250 años antes, aun cuando no había indicios empíricos para ello”.
Como ejemplo, mencionó la famosa fábrica de alfileres, donde la división del trabajo multiplica la productividad de forma exponencial.
Javier Milei y Adam Smith.
En ese sentido, remarcó la importancia de los rendimientos crecientes y criticó enfoques posteriores: “la ausencia de los mismos (…) imposibilita la existencia de crecimiento a largo plazo”. A su vez, vinculó estas ideas con fenómenos actuales al afirmar que “la inteligencia artificial es la fábrica de alfileres del Siglo XXI”.
Otro punto destacado fue la defensa del libre mercado y la apertura económica. Milei subrayó que Smith no solo refutó el mercantilismo, sino que también le dio un fundamento moral a la libertad económica: “Smith considera inhumano condenar a la miseria a la población para cuidar el negocio de los amigos del poder”.
En esa línea, retomó uno de los conceptos más conocidos del economista: “la idea de la mano invisible”. Según explicó, esta noción implica que “cada uno de los individuos guiados por su propio interés conduce a la maximización del bienestar general”. Además, sostuvo que esta idea se vincula con el “orden espontáneo”, desarrollado posteriormente por la escuela austríaca.
Adam Smith.
La columna también abordó el rol del Estado. Milei indicó que, para Smith, las funciones básicas deben limitarse a la defensa, la seguridad y la protección de derechos fundamentales como la vida, la libertad y la propiedad privada. Asimismo, enfatizó que los impuestos “deben ser lo más bajo posible y lo más sencillo de computar”.
Hacia el cierre, el Presidente reafirmó la vigencia del pensamiento de Smith y su influencia en la economía moderna. “Haber puesto en el centro de la escena al crecimiento económico eleva el valor de La riqueza de las naciones a un nivel superlativo”, concluyó, citando además a Robert Lucas Jr., quien advirtió sobre el impacto decisivo de estas ideas en el bienestar humano.