Milei destacó la eliminación de más de 15.000 regulaciones y apuntó contra lo que definió como “privilegios empresariales”, en medio de tensiones por el cierre de Fate y la licitación del gasoducto de Vaca Muerta adjudicada a Welspun.
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En el marco de una estrategia orientada a consolidar la desregulación económica y la libre competencia, el presidente Javier Milei volvió a lanzar fuertes críticas contra sectores del empresariado industrial, apuntando indirectamente contra Javier Madanes Quintanilla y Paolo Rocca, referentes de Aluar y Techint, respectivamente. Durante su exposición en la Fundación Libertad, el mandatario defendió el rumbo económico de su gestión y cuestionó lo que definió como “privilegios empresariales obtenidos a través de la intervención estatal”.
Al abordar el debate sobre la apreciación cambiaria registrada en los últimos meses —producto de un incremento en la oferta de dólares— y las críticas vinculadas a la competitividad, el jefe de Estado fue categórico: “¿Qué es lo que están pretendiendo hacer? Nosotros somos liberales y no decidimos a dedo qué sector gana y qué sector pierde. No elegimos ganadores. Nos dedicamos a nivelar la cancha y a correr del medio al mega parásito de la economía que es el Estado”.
Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint
En ese sentido, Milei destacó los avances de su administración en materia de reformas estructurales, subrayando que se eliminaron más de 15.000 regulaciones y que la Argentina logró escalar más de 40 puestos en los rankings de libertad económica, un progreso que atribuyó al trabajo del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
Profundizando su postura, el Presidente cuestionó abiertamente los pedidos de asistencia o intervención estatal por parte de determinados sectores: “¿Por qué yo debería beneficiar a tres corruptos ineficientes en contra de 48 millones de argentinos?”. Y agregó: “Me están proponiendo que yo tuerza la voluntad del mercado modificando los precios. O que si alguien ganó y alguien perdió, hay que compensar al que perdió. Eso es una aberración porque implica que quieren omitir el efecto de reasignación de cambio de precios relativos. Por lo tanto, el sector que se tiene que expandir, no se expande; y el sector que se tiene que contraer, se queda parasitando”.
Sobre el cierre de su intervención, Milei recurrió a una metáfora para ilustrar su crítica: “Sálvador Di Stefano dijo ‘vieron que ahora todo el mundo come huevos’. La pregunta es ¿a los huevos le ponen mermelada en la tostada? No. ¿Están mandando a la quiebra a los productores de mermelada? ¿Por qué si le pasa al productor de mermelada nadie se queja pero si le pasa a Don Chatarrín todo el mundo pone el grito en el cielo? ¿Porque tiene más poder?”.
Las tensiones entre el Gobierno y algunos actores clave de la industria no son nuevas. En el caso de Javier Madanes Quintanilla, el conflicto se intensificó tras el anuncio del cierre de Fate, histórica fábrica de neumáticos con más de 80 años de trayectoria. A mediados de febrero, la compañía comunicó el cese definitivo de sus operaciones, lo que implicó la desvinculación de 920 trabajadores y el cierre de su planta en Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires. La decisión generó un fuerte cortocircuito con la Casa Rosada, mientras la empresa permanece inmersa en un proceso judicial que actualmente frena la clausura.
Javier Madanes Quintanilla, dueño de FATE
Por otro lado, el enfrentamiento con Paolo Rocca se remonta a fines de enero de 2026, cuando la empresa india Welspun se adjudicó la licitación para proveer caños al gasoducto que conectará Vaca Muerta con Río Negro, desplazando a Tenaris, subsidiaria de Techint.
La oferta de Welspun alcanzó los 203 millones de dólares para la provisión de 480 kilómetros de ductos, cifra 25% inferior a la última propuesta de la firma argentina. Desde el grupo local argumentaron que esa diferencia respondía a competencia desleal, señalando que los tubos producidos en India contienen insumos chinos a valores más bajos que los del mercado argentino.
Sin embargo, la respuesta del Presidente fue inmediata y contundente. En reiteradas oportunidades, Milei calificó a Rocca como “Don Chatarrín de los Tubitos Caros” y lo acusó de intentar cobrar “tres veces más” por la obra, que finalmente quedó en manos del competidor internacional.