El mandatario participó de una disertación en el Palacio de la Libertad. En un debate titulado "Keynes y la Teoría General" contrastó la teoría contra los hechos de su Gobierno.
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El presidente Javier Milei participó de una disertación económica en el Palacio de la Libertad —ex CCK— en el marco de un debate titulado “Keynes y la Teoría General”. El encuentro se desarrolló junto al economista Juan Carlos de Pablo y el diputado de La Libertad Avanza Adrián Ravier, quien moderó la actividad.
Al ingresar al auditorio, el mandatario fue recibido por funcionarios y dirigentes oficialistas, a quienes saludó uno por uno en la primera fila. Entre los primeros abrazados estuvieron la diputada Lilia Lemoine y el secretario de Cultura Leonardo Cifelli. También hubo efusivos saludos a distintos funcionarios y dirigentes oficialistas, destacando una palmeada en la espalda al estratega Santiago Caputo.
Durante su exposición, el Presidente volvió a referirse a la inflación y sostuvo que su equipo económico había anticipado el comportamiento reciente de los precios. Explicó que la caída en la demanda de dinero durante el segundo semestre del año pasado generó un salto en el nivel de precios, lo que impactó en la dinámica inflacionaria.
En ese sentido, remarcó que junto al ministro Luis Caputo, el titular del Banco Central Santiago Bausili y el vicepresidente Vladimir Werning habían advertido previamente sobre este fenómeno, aunque sus explicaciones no fueron comprendidas.
Javier Milei junto a Adrián Ravier y Juan Carlos de Pablo.
Durante su exposición, el presidente Javier Milei también evocó sus primeras apariciones mediáticas y recordó su paso por el programa del conductor Alejandro Fantino. En ese marco, afirmó: Me hice famoso con Ale hablando de esto, y remarcó que allí comenzó a difundir sus ideas económicas.
Al repasar esa etapa, Milei explicó con mayor claridad el ejemplo que solía utilizar para diferenciar ambas corrientes. Según detalló, el economista keynesiano le promete al político soluciones fáciles a través del gasto público —al afirmar que tiene en sus manos “el milagro de la multiplicación de los panes”—, lo que genera una inmediata aceptación por parte del poder.
En contraposición, señaló que el enfoque liberal plantea un diagnóstico mucho más incómodo: el problema es el propio Estado. En ese sentido, resumió esa postura con crudeza al afirmar que el libertario le dice al político “el problema es usted, píquesela”, lo que deja a la perspectiva liberal en desventaja dentro del debate político.
A partir de ese contraste, Milei sostuvo que ese tipo de planteos explica por qué el keynesianismo logró imponerse en el debate público. En ese sentido, afirmó que Keynes ganó por goleada y cuestionó la postura de Friedrich Hayek, al considerar que no confrontar abiertamente ese enfoque fue un error estratégico.
En medio de la exposición, un espectador interrumpió con una pregunta fuera de lugar sobre la inflación, intentando desviar el eje del debate. El presidente Javier Milei lo frenó de inmediato y ordenó la situación con una respuesta tajante: "no es el momento, ni el lugar", para permitir que el economista Juan Carlos de Pablo continúe con su presentación sin interrupciones.
Posteriormente, El mandatario destacó los resultados de su programa económico y defendió el rumbo adoptado por su gobierno. En ese sentido, afirmó: “Hicimos el mayor ajuste fiscal de la historia y en el medio sacamos a 14 millones de personas de la pobreza. VIVA LA LIBERTAD CARAJO!”.
El presidente volvió a cuestionar con dureza al periodismo y aseguró que existe una fuerte distorsión entre la realidad económica y el relato mediático. En ese sentido, afirmó que “nunca en la historia argentina hubo tanta discrepancia entre los datos reales y lo que los medios quieren vender”, y sostuvo que las críticas responden a los intereses afectados por las reformas del Gobierno.