El organismo advirtió sobre impactos ambientales en Península Valdés y solicitó frenar los trabajos. La obra de 437 kilómetros busca transportar hasta 550.000 barriles diarios para potenciar las exportaciones de petróleo.
En un claro intento de tutelaje ideológico sobre la soberanía nacional, la UNESCO exige frenar el estratégico oleoducto Vaca Muerta Sur, una obra fundamental para que la Argentinarecupere su lugar como potencia energética. El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, reunido en su 48ª sesión en Busan, Corea del Sur, ha solicitado formalmente al Estado argentino que “suspenda los trabajos vinculados al proyecto” del oleoducto y su terminal en Punta Colorada.
Bajo el pretexto de proteger el ecosistema, este organismo pretende interferir en un proyecto que contempla una inversión masiva para transportar el petróleo de la cuenca neuquina hasta la costa de Río Negro, con el fin de exportarlo al mundo y generar las divisas que el país necesita desesperadamente.
Zurdos ambientalistas en el Golfo San Matias
El foco de la discordia es el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una infraestructura de 437 kilómetros de extensión que busca transformar la matriz exportadora nacional.
El plan inicial prevé una capacidad de transporte de 550.000 barriles diarios, con una proyección de crecimiento que podría alcanzar los 700.000 barriles.
A pesar de ser una obra estratégica impulsada por YPF y las principales compañías petroleras, la UNESCO ha establecido el 1 de febrero de 2027 como fecha límite para que el gobierno entregue documentación complementaria, intentando demorar un proceso cuya exportación de crudo está prevista para comenzar en 2026.
La ofensiva "verde" se fundamenta en supuestos riesgos para la Península Valdés, un área protegida que se encuentra a 30 kilómetros de la terminal de Punta Colorada.
UNESCO
El organismo internacional, secundado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), sostiene que existen “altos riesgos” para el Valor Universal Excepcional (VUE) de la zona, citando preocupaciones por posibles “colisiones con cetáceos”, “contaminación acústica submarina” y la preservación de la ballena franca austral.
Resulta llamativo que la UNESCO considere insuficiente la información presentada por la Argentina el 15 de diciembre de 2025, la cual ya incluía evaluaciones de impacto ambiental, medidas de mitigación y planes de contingencia detallados.
Es imperativo recordar que el marco normativo para esta obra fue modificado en septiembre de 2022, durante la gestión de Alberto Fernández, cuando se reformó la Ley 3308 para habilitar el desarrollo del puerto.
Vaca Muerta
Sin embargo, es ahora, bajo el liderazgo liberal de Javier Milei, cuando los sectores progresistas y las redes ambientales globales intensifican sus ataques, cuestionando la “división de responsabilidades entre las distintas jurisdicciones provinciales” de Río Negro y Chubut y calificando las reformas legales como “regresivas”.
Mientras el presidente Javier Milei es el único mandatario con la audacia para liberar las fuerzas productivas y aprovechar el potencial deVaca Muerta, la burocracia internacional y el ambientalismo progresista pretenden asfixiar el desarrollo del país mediante trabas administrativas que solo favorecen el estancamiento económico.
En definitiva, la UNESCO busca imponer una agenda que prioriza el inmovilismo bajo la etiqueta de la conservación, ignorando que la verdadera protección del patrimonio de los argentinos es la libertad económica y el desarrollo industrial. La controversia hoy no es ambiental, sino política: o se permite que Javier Milei convierta a la Argentina en un polo energético mundial, o se cede ante las presiones de una burocracia extranjera que pretende decidir el futuro de nuestros recursos naturales.