La comunidad pesquera de Labodrie, al norte de Puerto Príncipe, sufrió una brutal ola de violencia que dejó al menos 42 muertos, incluyendo un niño de cuatro años y su familia.
Lasbandas armadas incendiaron casas y provocaron el caos en la zona, generando temor entre los habitantes. La situación ha sido calificada como crisis humanitaria por vecinos y autoridades locales.
El ataque ha afectado a todas las edades, con niños, mujeres y ancianos entre las víctimas. La comunidad se encuentra consternada y desplazada, buscando refugio seguro.
Jimmy Cherizier, conocido como ‘Barbecue’.
Las bandas avanzan hacia Arcahaie, poniendo en riesgo otras localidades cercanas. Vecinos denuncian que los grupos armados operan con total impunidad, mientras la población teme por su vida.
La policía nacional y grupos de autodefensa comunitaria intentan contener la violencia, aunque los recursos son insuficientes ante la magnitud del ataque.
Se reportan incendios en varias viviendas y la destrucción de bienes esenciales, lo que agrava la situación humanitaria en Labodrie.
Miembros de grupos haitianos siembran miedo entre la población
Autoridades locales hacen un llamado a la intervención urgente de organismos internacionales para proteger a los civiles y restablecer el orden.
La comunidad sigue aterrada y en alerta, mientras familias desplazadas buscan refugio seguro y apoyo ante la violencia que amenaza sus vidas.