En medio de los cambios que atraviesa la vida de Eugenia “la China” Suárez y su vínculo con Benjamín Vicuña, empezaron a trascender nuevos detalles del acuerdo que ambos estarían negociando en relación con sus hijos. Según contó Marina Calabró en Primicias Ya, el objetivo central no pasa por discutir la tenencia, sino por fijar reglas concretas que garanticen el bienestar de los chicos.
La periodista fue taxativa al aclarar el alcance de las conversaciones: “Acuerdo de guarda compartida no es ir por la tenencia. Esto me pidieron que lo aclare de manera taxativa: no es ir por la tenencia, no revocó ningún tipo de permiso de viaje, nada”. El foco, entonces, estaría puesto en ordenar la dinámica familiar ante posibles modificaciones de residencia.
Uno de los puntos centrales del diálogo entre las partes tiene que ver con los tiempos y, especialmente, con la escolaridad de los niños. De acuerdo con la información que aportó Calabró, se busca establecer plazos concretos y fechas ciertas para que los chicos puedan organizar su vida entre los dos países sin que eso implique perder clases.
“Que los chicos tengan garantizado el año escolar sin pérdida de semanas de clases a través de escuelas internacionales o lo que fuera, pero que esté garantizado que pueden cumplir con el año académico, el año escolar, sin problema, como cualquier niño, más allá de que les toque hacerlo en dos países”, detalló la conductora.

Residencia y posibles cambios de escenario
Por ahora, el lugar de residencia del lado de Vicuña sería Argentina. Sin embargo, el escenario podría modificarse si finalmente la China Suárez y Mauro Icardi fijan su residencia en el exterior. “El acuerdo es en base a irse a vivir al exterior”, señalaron desde el entorno de las negociaciones.
En ese marco, también surgieron interrogantes sobre dónde se instalará el futbolista y cómo quedará organizada la vida familiar durante los próximos meses. Las dudas giran en torno a la continuidad del año escolar y a la forma en que se distribuirán los tiempos de guarda compartida.
Mientras tanto, los abogados de ambas partes continúan conversando para definir de qué manera sigue el resto del año con los niños. La prioridad, según las fuentes, es que los chicos no vean interrumpida su rutina educativa ni su estabilidad emocional.
El acuerdo busca, en definitiva, ponerle límites a la exposición pública y ordenar la convivencia parental ante un posible cambio de país de residencia de la actriz.
La cláusula de confidencialidad que genera más atención
Pero el punto que más llamó la atención es la posibilidad de incluir una cláusula de confidencialidad vinculada a los menores. Según explicó Calabró, la intención sería proteger cuestiones relacionadas con los chicos y evitar que determinados detalles del acuerdo trasciendan públicamente.
“La idea es pedir confidencialidad sobre cuestiones vinculadas a los niños”, contó, aclarando que no se trataría técnicamente de un “bozal legal” ni de una medida cautelar. La propuesta sería que el propio acuerdo establezca qué aspectos no pueden hacerse públicos.
“Que el acuerdo incluya confidencialidad. En los términos del acuerdo, en que no se puede decir punto uno, punto dos, punto tres, que eso no trascienda, y que a su vez nadie hable públicamente de situaciones que los involucran”, agregó la periodista.
De esta manera, mientras la China Suárez y Benjamín Vicuña buscan ordenar la dinámica familiar ante los posibles cambios de residencia, el foco estaría puesto en garantizar la escolaridad de sus hijos, establecer fechas y lugares concretos para la guarda compartida y, especialmente, mantener bajo reserva los asuntos que los involucren.
En paralelo, trascendió que Vicuña evaluaría iniciar acciones legales contra Suárez por un polémico posteo en el que lo cuestionó públicamente y lo llamó, de forma irónica, “el padre del año”. La información, también difundida por Calabró y reproducida en otros programas, generó sorpresa y abrió interrogantes sobre el verdadero estado de la relación entre los padres.