La muerte de Carlos Alberto "Indio" Solari a los 77 años volvió a poner el foco sobre una de las facetas menos conocidas del músico: su vida lejos de los escenarios. Durante décadas, el artista construyó un perfil reservado que contrastó con la enorme popularidad que alcanzó junto a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y, más tarde, con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
Ese bajo perfil también se reflejó en la vivienda que eligió para vivir durante sus últimos años. Se trata de una propiedad ubicada en Haras Miryam, un exclusivo barrio residencial de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó.

Fue allí donde el viernes 5 de junio fue encontrado sin vida, poniendo fin a una de las trayectorias más influyentes de la historia del rock argentino.
Lejos del ruido de la ciudad y de la atención mediática, el músico optó por instalarse en una zona caracterizada por la tranquilidad, los espacios verdes y la privacidad.

La propiedad se encuentra rodeada por una abundante vegetación que funciona como una barrera natural frente a las miradas externas. Grandes árboles, jardines cuidadosamente mantenidos y amplios espacios abiertos forman parte del paisaje cotidiano que acompañó al músico durante años.
Desde la calle resulta prácticamente imposible observar el interior del terreno, una característica que encajaba perfectamente con el estilo de vida reservado que siempre mantuvo el artista.









