La salud de Daniel Osvaldo generó preocupación después de que se conociera que fue internado de urgencia tras sufrir un derrame pleural derecho. El exfutbolista, de 40 años, permanece en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Municipal de Llavallol, en Lomas de Zamora, y su pronóstico es reservado, según la información difundida hasta el momento.
La noticia trascendió este viernes por la noche en LAM (América TV), donde Pepe Ochoa contó que Osvaldo había ingresado al centro de salud alrededor de las 23 del jueves, luego de atravesar varios días de malestar.
“Él estaba muy mal. Venía de días de sentirse muy, muy mal, tenía en el pulmón pus y agua”, explicó el periodista al referirse al cuadro que habría presentado el exdelantero. Luego señaló que el diagnóstico informado era un “derrame pleural derecho”.
Daniel Osvaldo internado en Provincia de Buenos Aires
De acuerdo con lo relatado en el programa, una de las hermanas de Osvaldo lo acompañó durante la emergencia luego de que él se comunicara para pedir ayuda. Distintos medios informaron además que debió ser intervenido y que permanece bajo cuidados intensivos.
Qué es un derrame pleural y cuáles son sus síntomas
El derrame pleural ocurre cuando se acumula una cantidad excesiva de líquido en el espacio existente entre las dos capas de la pleura, las membranas que recubren el exterior de los pulmones y el interior de la cavidad torácica. Aunque popularmente se lo describe como “agua en el pulmón”, el líquido se encuentra alrededor del pulmón y no en su interior.
Los síntomas pueden variar según la cantidad de líquido acumulado y la enfermedad que haya provocado el cuadro. Entre las manifestaciones más frecuentes aparecen la dificultad para respirar y el dolor en el pecho, especialmente al respirar profundamente o toser. Algunas personas, sin embargo, pueden no presentar síntomas y descubrir el derrame durante un estudio por otro motivo.
Cuando la acumulación de líquido es considerable, puede ejercer presión sobre el pulmón y dificultar su expansión normal, lo que puede comprometer la respiración.
Las causas son diversas. Un derrame pleural puede estar relacionado con insuficiencia cardíaca, neumonía y otras infecciones, determinados tipos de cáncer, enfermedades renales, embolia pulmonar, tuberculosis, enfermedades autoinmunes o pancreatitis, entre otras condiciones. Por ese motivo, el diagnóstico del derrame es solo una parte de la evaluación médica: también es necesario determinar qué provocó la acumulación de líquido.
El tratamiento depende precisamente de esa causa y de la gravedad del cuadro. En determinados pacientes puede ser necesario drenar el líquido mediante una toracocentesis o colocar un tubo torácico, además de tratar la enfermedad que originó el problema. En situaciones específicas también puede requerirse una intervención quirúrgica.