Kim Kardashian volvió a generar preocupación entre sus seguidores después de revelar que recibió un diagnóstico médico que la obligó a prestar especial atención a su salud. En un adelanto de la octava temporada de The Kardashians, el reality de su familia disponible en Hulu, la empresaria contó que padece esofagitis, una afección que provoca inflamación e irritación en el esófago.
La noticia adquirió un significado especialmente sensible para la fundadora de Skims debido a sus antecedentes familiares. Su padre, Robert Kardashian, murió en 2003, a los 59 años, como consecuencia de un cáncer de esófago.
En las imágenes difundidas por el programa, Kim aparece en una cama de hospital mientras reflexiona sobre las posibles consecuencias de su diagnóstico.
Kim Kardashian preocupada por su salud
“En 15 años, desarrollarás... ni siquiera quiero decirlo, pero algo horrible”, expresa en una de las escenas.
En otro momento, una persona fuera de cámara le pregunta: “¿No fue eso de lo que murió tu padre?”, en referencia a la enfermedad que sufrió Robert Kardashian.
Qué es la esofagitis, la enfermedad que le diagnosticaron a Kim Kardashian
Según la Clínica Mayo, la esofagitis es una inflamación de los tejidos que recubren el esófago, el conducto encargado de transportar los alimentos desde la boca hasta el estómago.
Una de sus causas más frecuentes es el reflujo gastroesofágico, que ocurre cuando el ácido del estómago regresa hacia el esófago e irrita sus paredes.
Sin embargo, también puede aparecer como consecuencia de determinados medicamentos, infecciones o reacciones del sistema inmunitario, como sucede con la esofagitis eosinofílica.
Entre los síntomas más habituales se encuentran:
Dificultad o dolor al tragar.
Ardor en el pecho y acidez frecuente.
Sensación de que los alimentos quedan atascados.
Molestias en el pecho, especialmente durante las comidas.
Cuando la inflamación persiste sin un tratamiento adecuado, puede provocar complicaciones como el estrechamiento del esófago, dificultades para alimentarse, pérdida de peso y deshidratación.
El tratamiento depende de la causa y puede incluir medicamentos para reducir la acidez, modificaciones en la alimentación y otras medidas indicadas por un especialista.
¿La esofagitis puede convertirse en cáncer de esófago?
Una de las principales preocupaciones que surgieron tras conocerse el diagnóstico de Kim Kardashian fue su posible relación con el cáncer de esófago, la enfermedad que provocó la muerte de su padre.
Aunque se trata de dos afecciones diferentes, algunas formas de inflamación crónica del esófago pueden estar asociadas con un mayor riesgo de desarrollar complicaciones a largo plazo.
De acuerdo con especialistas de la Universidad de Washington, el reflujo gastroesofágico persistente puede favorecer la aparición del llamado esófago de Barrett, una condición en la que el revestimiento normal del esófago experimenta modificaciones.
Este trastorno se considera un factor de riesgo para desarrollar un tipo específico de cáncer de esófago. Sin embargo, la mayoría de las personas con esófago de Barrett no desarrollan cáncer.
Por eso, tener esofagitis no implica necesariamente padecer esófago de Barrett ni desarrollar una enfermedad oncológica. El riesgo depende del tipo de inflamación, su duración y otros factores individuales.