En la antigua ciudad de Aspendos, en la costa sur de Turquía, arqueólogos hallaron una tumba de unos 2.400 años que despertó el interés por su posible vínculo con la lucha. El sepulcro, construido con losas de piedra a modo de caja, apareció en la necrópolis oriental, un sector que no había sido documentado hasta ahora.
Dentro del entierro se recuperó un esqueleto junto a monedas acuñadas en la propia ciudad. Esas piezas muestran a dos luchadores en plena contienda, un motivo característico de la moneda local de la época. El ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy, señaló que las monedas y otros objetos hallados indican que la persona sepultada pudo haber estado vinculada al deporte, tal vez incluso como luchador.
La tumba se data de manera preliminar entre finales del siglo V y el siglo IV antes de Cristo, en el período clásico de Aspendos. La ciudad, de origen pamfilio, era conocida por acuñar sus propias monedas de plata, llamadas estáteras, que durante más de un siglo llevaron en una de sus caras la imagen de luchadores desnudos.
Ese diseño no era casual. Reflejaba la importancia que tenía la lucha en la vida cívica de Aspendos. La ciudad contó más adelante con un estadio capaz de reunir a miles de espectadores para competencias de carrera, jabalina y combates de lucha.












