La lujosa mansión que perteneció a Paul Castellano, uno de los nombres más influyentes de la mafia neoyorquina, volvió a quedar en el centro de la escena tras salir a la venta por más de 17 millones de dólares. Ubicada en una de las zonas más exclusivas de Staten Island, la propiedad no solo impacta por sus dimensiones, sino también por la historia que la rodea.
Construida en 1980, durante el período en que Castellano lideraba la familia criminal Familia Gambino, la residencia se extiende sobre más de 33.000 pies cuadrados y se asienta en un terreno de 2,3 acres rodeado de jardines cuidadosamente diseñados. A lo largo de los años, especialmente desde el 2000, fue sometida a importantes renovaciones que le permitieron actualizar sus instalaciones sin perder su esencia original.

















