Existen numerosos subtipos, que pueden originarse en células B o T y presentar comportamientos muy diferentes. Algunos son indolentes y avanzan lentamente, mientras que otros son agresivos y crecen con rapidez.
Entre los síntomas posibles se encuentran el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, fiebre sin causa conocida, sudoración nocturna intensa, cansancio y pérdida de peso involuntaria. La combinación de fiebre, sudoración nocturna y pérdida de peso se conoce como “síntomas B”.
Cómo se diagnostica y se trata
Para confirmar un linfoma suelen realizarse estudios de imágenes, análisis de laboratorio y, fundamentalmente, una biopsia del tejido afectado, que permite determinar el tipo específico de células involucradas y orientar el tratamiento.
Las alternativas dependen del subtipo, el estadio, la velocidad de crecimiento y el estado general de la persona. Pueden incluir quimioterapia, inmunoterapia, terapias dirigidas, radioterapia y trasplante de células madre, entre otras opciones.
En el caso de Netinho, su entorno informó que se trataba de un linfoma no Hodgkin de células B que terminó provocando complicaciones sistémicas graves.
Su muerte cerró una carrera de cuatro décadas marcada por el carnaval, el axé y una canción que atravesó Brasil para convertirse también en parte de la memoria musical argentina: “Milla”, conocida localmente como “La isla del sol”.