La NASA está en la búsqueda de cuatro personas dispuestas a vivir durante un año completo en un entorno que simula las duras condiciones de un viaje a Marte, todo sin salir de la Tierra. Este ensayo busca preparar mejor las futuras misiones tripuladas al planeta rojo y también a la Luna, donde la improvisación no tiene lugar.
Los viajes espaciales exigen una preparación exhaustiva, especialmente en lugares inhóspitos como Marte. Por eso, la agencia espacial lanzará la misión Moon and Mars Exploration Analog, que combina elementos de simulaciones anteriores como HERA y CHAPEA.
Esta iniciativa permitirá probar el confinamiento prolongado y la gestión de recursos limitados, clave para cualquier base en la superficie lunar o marciana. La simulación arrancaría en 2027, no antes de agosto, y ya está abierta la convocatoria de voluntarios.
Una instalación que replica el viaje y la base
El setup combina un módulo más pequeño de 60 metros cuadrados, inspirado en HERA, que imita el espacio confinado de la nave durante el trayecto, con un área más amplia de 158 metros cuadrados similar a CHAPEA. Allí habrá habitaciones privadas, zonas comunes de trabajo, sala de recreo, cultivo de alimentos, sector médico, cocina, esclusa de aire y baños.
Los participantes no serán astronautas profesionales, pero cumplirán requisitos muy parecidos. Deben ser ciudadanos estadounidenses o tener green card, tener entre 30 y 55 años, medir hasta 1,88 metros y manejar bien el inglés.
Además, se prioriza a quienes tengan títulos avanzados en ingeniería, ciencias biológicas, físicas o matemáticas. No pueden tener necesidades alimentarias especiales, problemas para dormir ni ser sonámbulos. Superar rigurosas evaluaciones físicas y psicológicas es obligatorio.
Entrenamiento y año de aislamiento total
Antes y después de la misión principal de un año habrá fases de recolección de datos. Los voluntarios recibirán un entrenamiento previo que durará alrededor de dos meses. Durante el encierro simularán tanto el viaje interplanetario como las actividades en la superficie, incluyendo caminatas espaciales.
Esta experiencia servirá para ajustar detalles de programas como Artemis y allanar el camino hacia la ansiada colonización de Marte. Los resultados ayudarán a entender mejor cómo afecta el aislamiento prolongado al ser humano y cómo optimizar la vida en entornos con recursos escasos.
Los cuatro elegidos trabajarán y convivirán en completo aislamiento, replicando las rutinas diarias que enfrentarían en una misión real. La preparación es fundamental para evitar riesgos innecesarios en el espacio.