La NASA confirmó que canceló la misión destinada a rescatar al observatorio espacial Neil Gehrels Swift, que se espera reingrese y se desintegre en la atmósfera terrestre durante este año. La decisión pone fin al plan original de elevar su órbita con la nave LINK de Katalyst Space.
El organismo espacial estadounidense atribuyó el cambio a un problema persistente de control de actitud en la nave LINK, detectado a fines de julio. Ese fallo provoca que la nave gire de manera incontrolada, lo que genera comunicaciones intermitentes y una pérdida parcial de funcionalidad en su sistema de propulsores.
Aunque en julio NASA y Katalyst todavía se mostraban optimistas sobre la posibilidad de cumplir el objetivo, la situación evolucionó de forma negativa. LINK ya no atracará con Swift ni lo impulsará hacia una altitud más segura, como estaba previsto.
El proyecto, bautizado Swift Boost, se diseñó en menos de un año y despegó a principios de julio. Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la sede de la NASA en Washington, lo describió desde el inicio como una misión de alto riesgo y alta recompensa.

Un intento pionero contra el reloj
Se trató del primer intento de este tipo y el equipo contó con muy poco tiempo para intentar salvar al telescopio. La órbita de Swift se degrada con rapidez debido al aumento de la actividad solar en los últimos años.
El observatorio Swift fue lanzado en 2004 con el objetivo principal de estudiar estallidos de rayos gamma. Con el paso del tiempo, los astrónomos lo utilizaron para múltiples propósitos adicionales. La agencia dependía de él para obtener información crítica de manera casi inmediata cada vez que ocurría un evento cósmico súbito.

La misión de rescate buscaba sumarle alrededor de una década más de vida útil. Ahora, ante el fracaso del plan, la NASA indicó que priorizará la búsqueda de nuevas opciones para reaccionar con rapidez a eventos cósmicos, mientras utiliza las misiones actuales para cubrir la brecha temporal.
A pesar de que LINK ya no elevará la órbita de Swift, sí intentará un encuentro cercano con el telescopio. NASA y Katalyst planean recolectar la mayor cantidad posible de datos durante esas operaciones de rendezvous, con el fin de aplicarlos en futuras misiones de servicio a satélites.
Lecciones para el futuro del servicio satelital
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, reconoció que el resultado no es el que se buscaba, pero sostuvo que no modifica la razón por la cual valía la pena intentarlo. Destacó que el equipo actuó con una velocidad extraordinaria para darle a Swift la chance de seguir haciendo ciencia y, al mismo tiempo, avanzar en capacidades que Estados Unidos necesitará para el servicio de satélites en el futuro.
Isaacman agregó que se aprenderá todo lo posible del intento de rendezvous de LINK y que esas lecciones se aplicarán en las misiones siguientes. De esta forma, aunque el observatorio no se salve, la experiencia acumulada servirá para desarrollar tecnologías de intervención orbital más confiables.
Swift, que lleva más de dos décadas en órbita, se convirtió en una herramienta versátil más allá de su propósito original. Su capacidad de respuesta rápida ante fenómenos transitorios lo transformó en un recurso valioso para la comunidad astronómica internacional.
Con la cancelación definitiva del remolque orbital, el telescopio seguirá su trayectoria de descenso natural. La NASA se prepara para gestionar el cierre de esta etapa mientras refuerza otras plataformas que puedan asumir parte de sus funciones de monitoreo y alerta temprana en el espacio profundo.