La propuesta de reforma del Palacio Legislativo impulsada por la vicepresidente, Carolina Cosse, está generando debate por su enorme despilfarro de dinero en un momento en que el país está azotado por la inseguridad y el desempleo.
La idea central no es modificar el edificio histórico en sí (que es patrimonio nacional), sino intervenir su entorno urbano.
Se pretende hacer un reordenamiento del tránsito en la zona del Palacio Legislativo










