En los últimos meses, la Intendencia de Montevideo (IMM) ha estado en el centro de una controversia que pone en evidencia un problema estructural en la gestión del gasto público: el exorbitante pago de horas extras a sus funcionarios.
En 2023, según datos obtenidos a través de pedidos de acceso a la información pública, la IMM destinó aproximadamente US$10 millones a más de 826.000 horas extras, un monto que ha generado indignación entre los ciudadanos y críticas desde diversos sectores políticos.
Este caso no solo refleja una administración ineficiente, sino también un desprecio por los principios de responsabilidad fiscal y de responsabilidad fiscal del contribuyente, fundamentales para una sociedad libre y próspera.
Evolución de la cantidad de horas extras

Por un lado, el gasto en horas extras dominicales (línea naranja) se mantiene más estable, fluctuando entre 4 y 6 millones de pesos durante el período, con un leve incremento hacia 2023. Esta estabilidad sugiere que las horas dominicales no han experimentado cambios drásticos en su asignación, a diferencia de los servicios extraordinarios.

En cuanto a la cantidad de horas, hubo un aumento de 788.299 a 882.061 horas del 2022 al 2023, casi 100.000 horas más, sin un incremento percibido en la cantidad y la calidad de los servicios que brinda la IMM.

Estos datos reflejan la necesidad de revisar las políticas de gestión de personal en la Intendencia de Montevideo, ya que el aumento sostenido en el gasto por horas extras podría impactar el presupuesto municipal y señalar una dependencia de este mecanismo para cubrir necesidades operativas.
Críticas de la oposición
Uno de los candidatos a Intendente Municipal de Montevideo por la Coalición Republicana, Martín Lema, una de las voces más críticas en este asunto, ha denunciado que entre 2020 y 2024 la IMM pagó más de 3.4 millones de horas extras, con un costo acumulado que supera los US$35 millones en cinco años.









