En un nuevo golpe al empleo y a la producción nacional, Conaprole anunció el cierre definitivo del Centro de Distribución en Rivera (ex Planta 14), una decisión que deja sin trabajo a decenas de familias y afecta directamente la cadena láctea en el norte del país. La cooperativa, pilar de la economía uruguaya y propiedad de miles de productores tamberos, tomó esta medida extrema tras nueve meses de paros trabajo a reglamento y medidas de fuerza sostenidas por parte del sindicato AOEC (Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole).
Según el comunicado oficial de la empresa, la "conflictividad sindical sostenida" impidió por completo consolidar una operación viable en el centro de distribución, generando graves consecuencias económicas que no se sostienen más.
La decisión no es caprichosa: ya en agosto de 2025 la Asamblea de los 29 productores más importantes respaldó por unanimidad el cierre de la planta original ante la inviabilidad económica y la intransigencia gremial. Incluso se intentó salvar puestos reconvirtiendo la instalación en un centro de distribución (a pedido del gobierno), pero el sindicato no cedió ni un centímetro.

¿Qué hicieron exactamente estos "representantes" de los trabajadores durante estos nueve meses?. Paros reiterados en sectores clave, trabajo a reglamento que paralizó la logística y la distribución, negativas sistemáticas a considerar cualquiera de las propuestas presentadas (incluidas cuatro del Ministerio de Trabajo), y una actitud de confrontación permanente que extendió el conflicto más allá de Rivera a otras áreas estratégicas de la cooperativa.
El resultado: faltantes de más de 30 productos en plaza, pérdidas millonarias para productores, distribuidores y consumidores, y una cadena de valor láctea que sangra en plena zafra.









