En un acto de valentía y hartazgo, un comerciante del barrio Reducto, en Montevideo, decidió tomar justicia por su propia mano y perseguir a dos delincuentes que lo venían robando reiteradamente en su local. Este martes, alrededor de las 7:30 de la mañana, el dueño del comercio, un hombre trabajador y cansado de ser víctima de la delincuencia, se subió a su Renault Kangoo y salió tras los ladrones, en una persecución que culminó en la intersección de General San Martín y José Garibaldi.
Los malvivientes, que huían en una motocicleta tras cometer otro de sus robos, no contaban con la determinación de este héroe anónimo. El comerciante, con una valentía digna de admiración, los alcanzó y, en un impacto controlado, chocó la moto desde atrás, haciéndolos perder el control. La motocicleta terminó colisionando contra la parte trasera de un ómnibus de Coetc, Angie de línea 456. Uno de los ladrones, herido de gravedad, quedó tendido en la calle, llorando como una niña cobarde, mientras que su cómplice, en un acto de cobardía total, abandonó a su compañero y huyó corriendo, dejando la moto atrás.
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