Un ciudadano de 51 años resultó detenido en la localidad cordobesa de Quilino tras intentar sobornar económicamente a la policía en un control. El conductor transportaba fajos ocultos de dinero en efectivo y carecía de la documentación legal pertinente para justificar su origen. El procedimiento se desencadenó cuando los efectivos detectaron la ejecución de maniobras peligrosas a alta velocidad en el ejido urbano.
El sospechoso circulaba superando los límites máximos permitidos y sobrepasó de manera temeraria a un camión en un tramo con doble línea amarilla. Ante las reiteradas infracciones de tránsito, el personal policial inició un seguimiento controlado para detener la marcha del vehículo. La interceptación vehicular finalizó con éxito sobre la calzada de la Ruta Nacional 60, específicamente a la altura del kilómetro 850.
Los agentes de seguridad detuvieron un auto Toyota Yaris y solicitaron las credenciales de identificación tanto del rodado como del tripulante. Durante la inspección de rutina, los uniformados advirtieron movimientos apresurados del conductor para ocultar un paquete dentro de la guantera. Al revisar el envoltorio sospechoso constataron la presencia de una suma superior a $1.000.000 y un total de 127.000 dólares en efectivo.
El hombre, de 51 años, intentó sobornar económicamente a la policía en un control
Intento de soborno en sede policial
El ocupante del auto no logró proporcionar un testimonio coherente ni exhibió comprobantes que respaldaran la lícita procedencia del dinero. Con el objetivo directo de evadir las sanciones penales del hallazgo, el individuo ofreció formalmente la totalidad del botín al personal policial. El sospechoso pretendía que los oficiales le permitieran continuar el viaje con el cargamento sin registrar las infracciones de tránsito.
“El individuo habría ofrecido el efectivo al personal interviniente con la finalidad de evitar el procedimiento y continuar su trayecto”, detallaron las fuentes consultadas respecto al accionar del sospechoso. Debido a la configuración evidente del delito de flagrancia, los miembros de la patrulla vial procedieron a la inmediata aprehensión del causante.
Las autoridades judiciales ordenaron el decomiso total de los fardos de dinero junto con el secuestro del rodado de origen japonés. Tanto los elementos de valor incautados como el sospechoso quedaron bajo la custodia directa de los tribunales de la jurisdicción interviniente. Los investigadores evalúan posibles conexiones con redes de actividades ilícitas mientras el imputado aguarda la resolución de su situación procesal, permaneciendo alojado en la sede policial.