La fiscal adjunta Bettina Croppi solicitó la destitución de los funcionarios Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro ante el jury. La funcionaria fundamentó su pedido en la negligencia grave y el mal desempeño de los acusados durante la instrucción del crimen de Nora Dalmasso. El proceso administrativo reveló que la ineficacia judicial permitió que una causa de gran impacto social permanezca impune por más de 20 largos años.
El alegato técnico remarcó que los investigadores ignoraron al sospechoso principal mientras se dedicaban a ventilar la vida privada de la ciudadana. Croppi aseguró que la fiscalía actuó con una ceguera voluntaria al no procesar las pruebas de ADN que señalaban directamente a un obrero del lugar. Se priorizaron las hipótesis morales y los rumores de pasillo en lugar de seguir los hallazgos científicos que estaban disponibles desde el inicio.













