La gestión de Daniel Passerini llega a mayo sin resolver la crisis del transporte urbano en el corredor 2 que sigue bajo el ineficiente control estatal. La firma pública Tamsau mantiene la operación provisoria de un servicio que registra constantes quejas por demoras y bajas frecuencias de los ómnibus. Mientras el municipio improvisa parches operativos el sistema de transporte de Córdoba Capital permanece a la deriva afectando a miles de contribuyentes.
La Municipalidad de Córdoba exige a los oferentes privados la tenencia de flota propia pero no logra concretar la adjudicación definitiva de las líneas básicas. La administración de Passerini evalúa propuestas de empresas como Movix o Solbús sin alcanzar acuerdos que garanticen una prestación de calidad técnica. El fracaso de la gestión municipal obliga a la empresa estatal Tamsau a sostener una carga operativa que excede su capacidad de respuesta institucional.
La salida de la firma FAM el 8 de marzo desnudó la fragilidad de un esquema de transporte condicionado por el intervencionismo y la falta de seguridad. Actualmente circulan 696 unidades en todo el sistema pero la zona del corredor 2 concentra la mayor demanda insatisfecha por la inoperancia política. El municipio pretende que el ingreso de nuevos operadores dependa exclusivamente de capitales comprados para evitar los condicionamientos de terceros ajenos.










