El gobierno nacional prioriza la seguridad y el orden fiscal al informar que el tren Córdoba-Buenos Aires demorará entre 10 y 12 meses más. Esta decisión surge tras detectar 50.000 durmientes podridos que fueron instalados durante la gestión anterior con fondos de todos los argentinos. El Ministerio de Economía de la Nación especificó que la reparación integral depende ahora de la disponibilidad de materiales y capacidad operativa.













