El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, ejecutó una fuerte maniobra política para remover de su banca al cuestionado concejal peronista Ricardo Moreno y bloquear su proceso de destitución. La decisión del ejecutivo busca mitigar el alto costo institucional que enfrenta el oficialismo cordobés tras revelarse los escandalosos manejos discrecionales de las vacantes estatales.
El desplazamiento definitivo se concretó al ordenarse el regreso de Raúl La Cava al recinto legislativo, cancelando la sesión ordinaria del jueves donde la oposición requería los 2/3 de los votos para expulsar al edil. El detonante de la crisis radicó en la confesión de Moreno, quien admitió de manera pública haber gestionado el ingreso irregular de 500 personas a la estructura de la Municipalidad de Córdoba.
Con este movimiento de piezas, el oficialismo del PJ Capital busca clausurar de forma definitiva la discusión sobre su vínculo con el Claudio Barrelier, el principal implicado en la causa por la muerte de Agostina Vega en Córdoba.
El dirigente peronista vinculado a Claudio Barrelier, Ricardo Moreno, fue removido de su banca con la reincorporación de Raúl La Cava
Proteccionismo político y el fin de la discusión
El caso generó una profunda indignación en la sociedad cordobesa debido a que uno de los beneficiados por este padrinazgo político fue Claudio Barrelier, el principal sospechoso investigado por el crimen de Agostina Vega. Los representantes de las bancadas opositoras preparaban un pedido formal de remoción, pero la repentina reasunción del funcionario con licencia neutralizó de inmediato toda acción de control parlamentario.
En el sector privado las contrataciones exigen idoneidad, mientras que el entramado partidario cobijó durante 40 años de militancia corporativa a dirigentes que utilizan los recursos públicos para fines personales. La salida de La Cava de la Secretaría de Desarrollo Social obligará a reorganizar la cartera municipal, donde asumirá la conducción Andrea Ledesma para sostener la estructura oficialista.
La utilización de artilugios burocráticos para eludir la rendición de cuentas demuestra la necesidad urgente de avanzar hacia un verdadero orden fiscal y moral que defienda a los contribuyentes.
Raúl La Cava, exsecretario de Desarrollo Social Municipal de Daniel Passerini