Las autoridades gubernamentales implementarían un sistema de control unificado en la capital de Córdoba con el propósito de prevenir disturbios ante la definición del campeonato de fútbol frente a España. El dispositivo de prevención planificado contaría con la participación coordinada de efectivos pertenecientes a la policía local, la Policía Federal, la Gendarmería Nacional y la Fuerza Policial Antinarcotráfico. Los agentes se concentrarían principalmente en el sector del Patio Olmos para custodiar de forma directa a los ciudadanos que decidan aglomerarse en el centro.
La articulación de este diseño de vigilancia conjunta se habría establecido mediante conversaciones directas entre la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y los funcionarios de la provincia. La incorporación de las fuerzas federales al territorio cordobés buscaría dotar de mayor capacidad operativa al sistema de prevención sin desatender el patrullaje diario de los barrios periféricos. Los encargados de la planificación logística presentarán los detalles técnicos de esta cobertura general de las calles durante el transcurso de este viernes.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, remarcó la clara diferenciación administrativa que se aplicaría entre los manifestantes pacíficos y quienes cometan delitos comunes en la vía pública. Al respecto del temperamento que adoptarían los uniformados desplegados en los puntos neurálgicos, el funcionario de la cartera provincial manifestó: "Al que salga a festejar lo vamos a cuidar. Al que salga a producir actos de vandalismo o a delinquir, lo vamos a detener".
Juan Pablo Quinteros, ministro de Seguridad de Córdoba
Antecedentes operativos y sanciones en eventos deportivos
La puesta en marcha de estas medidas de control registraría como parámetro inmediato el esquema utilizado en los festejos previos por la victoria obtenida ante Inglaterra, donde prestaron servicio 500 efectivos. En aquella oportunidad, los procedimientos de las fuerzas de seguridad derivaron en la detención de 30 personas y registraron lesiones de carácter leve en 4 agentes policiales. Aunque las autoridades no constataron daños materiales de consideración en locales comerciales o automóviles particulares, sí se reportó la destrucción de semáforos.
Los inspectores municipales prestarían especial atención a la prohibición de portar envases de vidrio, considerando que en la última concentración se procedió al decomiso de 3.100 botellas con bebidas alcohólicas. La proliferación de estos objetos representaría un riesgo elevado para la integridad de los transeúntes debido a que suelen ser utilizados como proyectiles en los momentos de mayor tensión callejera. Las autoridades sanitarias y policiales mantendrían guardias reforzadas en las inmediaciones del perímetro vallado para neutralizar rápidamente cualquier altercado o desmán.
Las personas que resulten aprehendidas por cometer contravenciones o delitos durante las eventuales celebraciones ingresarían de forma automática al sistema informático restrictivo denominado Tribuna Segura. El funcionario del área de seguridad confirmó que un total de 34 ciudadanos ya fueron incorporados a esta base de datos restrictiva desde el comienzo del campeonato mundial de fútbol. Dicha penalización de carácter administrativo inhabilitaría a los contraventores identificados para ingresar a cualquier estadio de fútbol del territorio nacional por un plazo de 4 años.