Sectores de la oposición cruzaron con dureza a gobierno de Daniel Passerini por lo que consideran un entramado de omisiones y falta de transparencia regulatoria en la noche de Córdoba.
La tensión política en el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba continúa con eje en los controles de la noche y el trasfondo del crimen de Agostina Vega.
Luego de que las bancadas oficialistas frenaran el pedido de interpelaciónpresencial al director ejecutivo del Ente Municipal de Fiscalización y Control (EMFyC), Ezequiel Hormaeche Actis, los sectores de la oposición salieron a cruzar con dureza al Ejecutivo municipal por lo que consideran un entramado de omisiones y falta de transparencia regulatoria.
El foco del debate se reavivó tras las derivaciones institucionales del femicidio de Vega, la adolescente de 14 años, causa que mantiene bajo la lupa judicial al clausurado local "Wachitas Bar", ubicado en Nueva Córdoba. El comercio funcionaba con severas irregularidades comerciales y edilicias pese a las denuncias previas del sector.
El concejal de la Unión Cívica Radical (UCR), Juan Balastegui, adelantó las próximas medidas administrativas que presentará el arco opositor.
"Hormaeche Actis tendría que haber venido a dar explicaciones. Ante la negativa del oficialismo de permitir su comparecencia, estamos impulsando una auditoría externa profunda para revisar de arriba a abajo el funcionamiento del organismo y determinar las responsabilidades políticas y administrativas correspondientes", expresó.
El bar Wachitas, la noche de Córdoba y las "zonas liberadas"
El debate se da en medio de un fuerte rediseño de los esquemas de inspección nocturna que debió activar el propio Palacio 6 de Julio en las últimas semanas.
Para la oposición, el funcionamiento del Ente —creado bajo la premisa de agilizar y transparentar las habilitaciones comerciales mediante plataformas digitales— ha mostrado fisuras alarmantes en el terreno operativo.
"El control de los locales nocturnos quedó completamente bajo la lupa", argumentó el edil radical, señalando que existen "zonas grises" donde comercios con recurrentes actas de infracción y denuncias de vecinos continúan operando sin clausuras efectivas hasta que estallan tragedias o escándalos judiciales.
"No se puede suplantar la responsabilidad del Estado con anuncios de reestructuración interna cuando hay alertas previas que fueron sistemáticamente ignoradas", fustigó Balastegui.
La avanzada de los bloques opositores busca no solo auditar el organigrama y los legajos de inspectores del EMFyC, sino también cruzar los registros de las plataformas de Habilitación Online (HOL) con las actas de clausura labradas en el último año a boliches, afters y locales reconvertidos del área céntrica y Nueva Córdoba.