La escandalosa permanencia del abogado penalista Ricardo Moreno en la escena pública de Córdoba llegó a su fin tras concretarse su dimisión formal este jueves. El cuestionado dirigente peronista formalizó su renuncia por vía telefónica a su puesto de edil suplente dentro del bloque oficialista local. La salida se produce bajo una inmensa presión social originada por sus lazos directos con Claudio Barrelier, único imputado por el asesinato de Agostina Vega.
El alejamiento definitivo del concejal suplente constituye un paso indispensable para sanear las instituciones del cuerpo legislativo de la capital provincial. El intendente filokirchnerista Daniel Passerini dispuso que el exfuncionario Raúl La Cava reasuma la banca legislativa desplazando de manera inmediata al cuestionado penalista. La ciudadanía cordobesa celebra este desenlace frente a un dirigente que justificó el ingreso de 500 personas a la estructura del Estado municipal sin corroborar la existencia de antecedentes o irregularidades.
El desplazamiento de las nóminas legislativas frena las burdas intenciones de un funcionario que pretendía ampararse perpetuamente en las estructuras del poder político. El bloque de la Unión Cívica Radical había motorizado el pedido formal de expulsión directa por las graves faltas éticas. La dimisión anticipada evitó el inminente debate en el recinto donde los diversos bloques parlamentarios planificaban expulsar del cuerpo legislativo municipal al ahora ex concejal.
Raul La Cava, quien se desempeñó como Secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano, vuelve al Concejo Deliberante de Córdoba
Justificaciones inadmisibles y defensa de un criminal
El renunciante generó un repudio generalizado al declarar con total liviandad que el tratamiento mediático del asesinato de Agostina Vega le servía como publicidad profesional. Ricardo Moreno ejerció activamente la defensa legal de Claudio Barrelier durante una causa anterior por privación ilegítima de la libertad en el transcurso de 2025. El imputado por el asesinato de la adolescente cumplió apenas 20 días de prisión efectiva y recuperó su libertad por disposición del fiscal Iván Rodríguez.
El exedil intentó atenuar las severas responsabilidades políticas alegando que el sospechoso se incorporó originalmente en 2021 a las tareas más precarizadas de la administración. “Entró a pintar cordones, el lugar más bajo de precariedad laboral”, afirmó en diálogo con La Voz para desmarcarse de las designaciones. El abogado justificó el padrinazgo de punteros calificándolo cínicamente como una práctica habitual para dar respuesta directa a las urgencias de la crisis.
“Ante la crisis, no he hecho entrar a más de 15 personas en los últimos años”, justificó el imputado dirigente en las plataformas de streaming. El letrado acusó además a las áreas de Recursos Humanos del municipio de Córdoba por no haber tomado cartas en el asunto ante las ausencias por detención. Asimismo, tildó de falso un audio viral donde se lo ligaba con gestiones masivas de cargos, atribuyéndolo a maniobras de la oposición.