Después de más de dos décadas como uno de los grandes símbolos del fútbol portugués, Cristiano Ronaldo decidió cerrar uno de los capítulos más importantes de su carrera. A los 41 años, el delantero anunció su retiro de la Selección de Portugal mediante una extensa carta publicada en sus redes sociales, en la que repasó sus 23 años con la camiseta nacional y dejó un mensaje de agradecimiento para compañeros, entrenadores, familiares y aficionados.
"A los portugueses: ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de la Selección de todos nosotros. Nunca la sentí como exclusivamente mía. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, de defenderla y de llevarla conmigo a estadios de todo el mundo. Hoy ha llegado el momento de entregarla al futuro", expresó en el comienzo de su mensaje.
El atacante, que actualmente juega en Al-Nassr de Arabia Saudita, reconoció que no fue una determinación sencilla: "No es una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman solo con la cabeza, sino también con el corazón". La despedida estuvo acompañada por un video de aproximadamente cinco minutos, musicalizado con la canción O Amor a Portugal, de Dulce Pontes.
En uno de los pasajes más emotivos, CR7 explicó que su recorrido con el seleccionado estuvo marcado por más que logros deportivos. "Cuando miro para atrás y pienso en todo lo que viví en la selección, no veo apenas partidos, goles, récords o trofeos. Veo personas", escribió.
Por otra parte, también recordó a los portugueses que lo acompañaron durante estas dos décadas y destacó el significado que tuvo representar a su país: "Si alguna vez os hice feliz, si alguna vez un gol mío os hizo abrazar a alguien, evitar una preocupación o sentir orgullo en nuestro país, entonces todo valió la pena".
El capitán tampoco dejó de lado los momentos difíciles y reconoció que no siempre pudo cumplir con las expectativas. "También fallé, también sufrí, también hubo momentos en que no fui capaz de dar a los portugueses aquello que tanto deseaban, pero nunca desistí. Y, encima de todo, nunca dejé de sentir orgullo por representar a Portugal", manifestó.
Hacia el final, dedicó unas palabras especiales a sus compañeros, al cuerpo técnico y a los trabajadores que formaron parte de la selección. También agradeció a su familia por acompañarlo durante el recorrido y comprender los sacrificios que implicó defender la camiseta nacional. "Tuve el privilegio de ser vuestro capitán, pero ningún capitán camina solo, y vosotros hacéis parte de mi historia", señaló. A los aficionados, en tanto, les dejó una imagen que aseguró que llevará consigo para siempre: el momento en que comienza a sonar el himno portugués y todo un país se une detrás de una misma pasión.
"Hoy termina mi camino dentro del campo con la selección nacional. Salgo con la cabeza levantada, con orgullo en el camino que hice y con la conciencia de que di todo lo que tenía por Portugal. Pero nunca dejaré de ser uno de vosotros. Continuaré sufriendo, vibrando y celebrando cada victoria de Portugal con un siu", agregó.
En el tramo final del mensaje, el Bicho resumió el significado que tuvo la experiencia para el delantero: "Pasé mi vida trabajando por ser el mejor jugador del mundo. Hoy percibo que la mayor victoria fue haber merecido representar el mejor país del mundo. Gracias por estos 23 años. Gracias por creer en mí". Y concluyó: "El número 7 seguirá. El orgullo de haberla usado será mío para siempre. Portugal será siempre una parte de mí. Adiós, hasta la próxima, Cristiano Ronaldo".
Una trayectoria histórica: de su debut a los tres títulos con Portugal
La historia de Cristiano Ronaldo con el seleccionado absoluto comenzó el 20 de agosto de 2003, cuando debutó con apenas 18 años en un amistoso frente a Kazajistán. Ingresó en reemplazo de Luís Figo, bajo la conducción del brasileño Luiz Felipe Scolari, y rápidamente comenzó a consolidarse como una de las grandes promesas del fútbol europeo.
Su primera gran competición llegó en la Eurocopa 2004, disputada en Portugal. Allí convirtió dos goles y alcanzó la final, aunque el equipo anfitrión cayó por 1-0 ante Grecia. Dos años después, en el Mundial de Alemania 2006, fue una de las figuras del seleccionado que terminó en el cuarto puesto.













