Después de atravesar meses complicados por las lesiones y de convivir con algunas derrotas dolorosas, Carlos Alcaraz encontró en la recta final de la temporada una oportunidad para recuperar su mejor versión. El español encadenó grandes actuaciones en el circuito europeo bajo techo y coronó su buen momento con una conquista de enorme valor: se quedó con el ATP Masters 1000 de París por primera vez en su carrera tras vencer a Ben Shelton en la final por 7-6(5) y 7-5.
La definición ante el estadounidense presentó un desafío exigente desde el comienzo. Shelton salió decidido a imponer su potencia y buscó incomodar al español con sus golpes, aunque ninguno consiguió establecer una diferencia durante los primeros juegos. La paridad se mantuvo hasta el 5-5, con ambos jugadores defendiendo sus respectivos servicios y generando algunas oportunidades para quebrar.
La primera manga se resolvió en el tie-break, donde Alcaraz logró imponerse por 7-5 después de un desempate muy disputado. El murciano tuvo que soportar la presión de su rival, que llegó a recuperar terreno cuando parecía que el español podía escaparse, pero finalmente consiguió tomar la ventaja en el marcador.









