En medio de las dificultades institucionales y económicas que atraviesa Racing, una resolución judicial volvió a poner a la dirigencia de Avellaneda ante una obligación financiera. La Academia perdió un litigio iniciado por el Centro de Fomento Cultural, Social y Deportivo Curuzú Cuatiá, una institución amateur de Villa Elisa, La Plata, que reclamaba los derechos económicos impagos correspondientes a Carlos Alcaraz, surgido de sus inferiores antes de incorporarse al conjunto albiceleste.
Según informó el club platense a través de un comunicado en sus redes, esta semana logró percibir un total de $33.624.565,75 tras obtener dos resoluciones favorables en la Justicia. La deuda se originó en los derechos derivados de la extensión contractual del mediocampista, quien llegó a club de Avellaneda en 2017, antes de ser transferido al Southampton de Inglaterra. La obligación económica reclamada por Curuzú Cuatiá quedó pendiente durante años y ahora la gestión de Diego Milito tuvo que afrontar las consecuencias financieras de la resolución.









