La lluvia cambió por completo los planes que Alpine había construido durante el fin de semana en el Gran Premio de Baréin, disputado excepcionalmente en Sepang, Malasia. La apuesta por los neumáticos slicks en la largada cuando la pista todavía estaba mojada dejó a Franco Colapinto y Pierre Gasly obligados a remontar desde las primeras vueltas y, finalmente, ninguno pudo alcanzar la zona de puntos.
El argentino había partido desde el 21° lugar y consiguió avanzar hasta el 13° puesto, mientras que el francés, que comenzó noveno, terminó 16°. Si bien ambos encontraron un mejor rendimiento cuando el asfalto se secó, el tiempo perdido al comienzo resultó demasiado costoso.
La estrategia había dividido a la parrilla entre quienes se inclinaron por los neumáticos intermedios y los que apostaron por las gomas de seco ante la posibilidad de que la pista mejorara rápidamente. La escudería con base en Enstone eligió esta última alternativa para sus dos monoplazas, pero la decisión no dio el resultado esperado.

Después de la competencia, Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, reconoció que el equipo no estuvo a la altura en la toma de decisiones. "No ha sido el resultado que esperábamos hoy, teniendo en cuenta desde dónde empezamos la carrera. Sobre todo teniendo en cuenta que nuestros rivales han sumado puntos y la diferencia actual en la clasificación del campeonato", señaló.
El italiano remarcó que el rendimiento previo de la escudería había sido positivo, pero entendió que la estrategia terminó desperdiciando ese trabajo. "Habíamos rendido bien todo el fin de semana hasta ese momento y, analizando lo ocurrido en la carrera, no tomamos las decisiones correctas ni hicimos un buen trabajo como equipo", afirmó Briatore.
La elección de los neumáticos fue uno de los principales motivos de la autocrítica. El dirigente explicó: "Nosotros, al igual que otros equipos, probamos algo diferente con los neumáticos y, a partir de ahí, hicimos todo lo posible por recuperarnos, pero no dio sus frutos".















