El delantero puso fin a su etapa en el Millonario tras haber sido apartado por el cuerpo técnico de Eduardo Coudet.
La historia de los jugadores separados del plantel de River sumó un nuevo episodio con la salida de Maximiliano Salas. El delantero, que había quedado al margen de la consideración de Eduardo Coudet y entrenaba junto al grupo de futbolistas apartados en Cantilo, continuará su carrera en Independiente Rivadavia de Mendoza.
Tras destrabarse las negociaciones, el atacante viajó este martes a Mendoza junto al vicepresidente del club cuyano, Alberto Rez Masud, para completar la revisión médica y firmar su contrato.
Salas llega a la Lepra mendocina mediante un préstamo por una temporada, sin cargo, con una opción de compra cercana a los 4 millones de dólares. Con la ilusión de recuperar continuidad, el ex Racing manifestó su entusiasmo por esta nueva etapa: "Con mucha ilusión, ganas de jugar y de demostrar lo que soy".
Además, dejó en claro que nunca dudó en aceptar la propuesta de Independiente Rivadavia y expresó su deseo de estar disponible cuanto antes, con la mira puesta tanto en el Torneo Clausura como en la serie de octavos de final de la Copa Libertadores frente a Fluminense. "Siempre hay revancha en el fútbol", planteó.
Horas después de arribar a Mendoza, el delantero reveló cómo atravesó los últimos meses en el Millonario y lanzó fuertes críticas hacia la conducción deportiva: "No me sentí jugador. Se tomó la decisión de apartar a algunos futbolistas y no la comparto. Más allá de ser jugadores, somos personas. Estoy enojado porque se nos trató muy mal y no merecíamos terminar así".
También explicó cómo fue notificado de que no sería tenido en cuenta. "Un día antes de que arrancara la temporada nos llamó Longoria para decirnos que debíamos presentarnos la semana siguiente", contó.
Salas también apuntó contra Eduardo Coudet por no comunicarle personalmente la decisión: "Me hubiera encantado que Coudet me lo dijera. Después hay que acatar las órdenes de los dirigentes, pero las formas muestran cómo es cada uno".
El delantero describió además el difícil contexto que vivieron los jugadores separados del plantel principal. "No está bueno estar encerrado en el container. Había que levantar el ánimo porque, antes que futbolistas, somos personas. El único que fue a vernos fue Leonardo Ponzio", expresó.