El equipo de Lionel Scaloni buscará meterse en su segunda final mundialista consecutiva y, al mismo tiempo, impedir que el DT alemán de los Three Lions rompa una histórica racha
La semifinal entre Argentina e Inglaterraen el Mundial 2026 no solo pondrá en juego un lugar en la final, sino que también enfrentará al seleccionado de Lionel Scaloni con una marca histórica que permanece intacta desde la primera Copa del Mundo. Thomas Tuchel, entrenador alemán del conjunto inglés, intentará convertirse en el primer director técnico extranjero en conquistar el máximo torneo de selecciones.
El exentrenador de Chelsea, Bayern Múnich y París Saint-Germain, entre otros, asumió el desafío de devolver a Inglaterra a una final mundialista, algo que no consigue desde 1966, cuando obtuvo el único título de su historia. Sin embargo, además del objetivo colectivo, el alemán persigue este hito que ningún entrenador logró desde 1930. Para conseguirlo, primero deberá superar a la Argentina en semifinales y luego imponerse en una eventual final frente a España o Francia. En caso de completar ese recorrido, rompería una racha que lleva casi un siglo de vigencia.
Tuchel podría convertirse en el primer DT extranjero en ganar un Mundial
A lo largo de la historia, hubo pocos entrenadores nacidos en un país distinto al que dirigían que lograron alcanzar una final mundialista. Uno de los casos más recordados fue el del inglés George Raynor, quien condujo a Suecia al partido decisivo de su Mundial de1958. Dos décadas más tarde, el austríaco Ernst Happel llevó a Países Bajos a la final de Argentina 1978, donde cayó precisamente frente al conjunto albiceleste.
Otro antecedente es el de Zlatko Dalić, subcampeón con Croacia en Rusia 2018. Si bien nació en la actual Bosnia y Herzegovina, posee nacionalidad croata, por lo que su caso suele ser considerado una excepción según el criterio utilizado para establecer la condición de entrenador extranjero.
Ahora, Tuchel tiene la posibilidad de escribir una página inédita en la historia de los Mundiales. Sin embargo, antes deberá superar un obstáculo de enorme magnitud: una Selección Argentina que buscará disputar su segunda final y, al mismo tiempo, impedir que el técnico alemán rompa una de las estadísticas más longevas del fútbol internacional.