El clásico de San Nicolás entre Belgrano y Regatas, por la Liga Federal de Básquet, terminó envuelto en un grave episodio de violencia que eclipsó por completo lo ocurrido en la cancha. Un hincha local irrumpió en la cancha y agredió con un cabezazo al asistente técnico visitante, Gastón Petrella.
El partido, correspondiente a la séptima fecha de la división Sudeste 2, se había desarrollado con normalidad en el estadio Fortunato Bonelli y finalizó con triunfo de Belgrano por 80-73, resultado que le permitió alcanzar la cima de la zona con un récord de seis victorias y una derrota.
Sin embargo, una vez finalizado el encuentro, mientras los jugadores se saludaban y el público local celebraba, un simpatizante logró ingresar al campo de juego y, sin mediar palabra, atacó directamente a Petrella. El golpe fue contundente y el asistente cayó al suelo ante la sorpresa generalizada, en una escena que rápidamente se viralizó.
Tras la agresión, Petrella fue trasladado a un hospital, donde quedó en observación. Desde Regatas repudiaron lo ocurrido y destacaron a su integrante con un comunicado. "Gastón es un trabajador comprometido, reconocido por su esfuerzo diario, su dedicación constante y su permanente predisposición al servicio del club y de toda nuestra comunidad", expresaron, además de calificar el hecho como una "lamentable agresión".
En el mismo mensaje, el club remarcó: "Repudiamos enérgicamente cualquier hecho de violencia que empañe al deporte y a los valores que este representa. Estas conductas no tienen lugar dentro ni fuera de una cancha". También confirmaron que realizaron la denuncia policial, que acompañaran al hombre y su familia en su recuperación y que colaborarán con la Justicia.
Por su parte, Belgrano asumió su responsabilidad como organizador y pidió disculpas públicas: "El Club Belgrano San Nicolás expresa sus disculpas al Ayudante Técnico Gastón Petrella, del Club Regatas San Nicolás, por los hechos ocurridos en el marco del evento disputado".
Además, la institución aseguró que había dispuesto medidas preventivas, como seguridad privada, la ausencia de público visitante y la presencia de efectivos policiales, aunque reconoció que no fueron suficientes para evitar el incidente. También informó que el agresor fue identificado y que se encuentra a disposición de la Justicia y de la Confederación Argentina de Básquet (CAB).
El clásico, que debía quedar marcado por lo deportivo, terminó exponiendo nuevamente la problemática de la violencia en el deporte argentino, incluso en contextos donde se habían tomado recaudos para prevenirla.