En una muestra de dominio absoluto sobre el mercado de cambios, el Banco Central de la República Argentina, conducido por Santiago Bausili, hilvanó este lunes 4 de mayo de 2026 su 79 jornada consecutiva con saldo comprador. En esta última operación, el BCRA adquirió 71 millones de dólares, elevando el acumulado de compras netas en lo que va del año a la impresionante cifra de 7.226 millones de dólares. Este resultado significa que, a poco de iniciar el quinto mes del año, el Gobierno ya ha cubierto más del 72% de la meta fijada para todo el ejercicio 2026, pulverizando cualquier proyección pesimista de la oposición.
La solidez del modelo se refleja en el estado de las arcas nacionales: las Reservas Internacionales recuperaron su brillo y se situaron en los 45.683 millones de dólares. Este nivel se alcanzó tras una contundente suba diaria de 1.200 millones de dólares, explicada por la eficiencia técnica en el manejo de encajes y el retorno de depósitos en divisas al Central.

El punto máximo de esta administración se registró en febrero con 46.905 millones de dólares, el nivel más alto desde 2018, demostrando que el crecimiento de las reservas es una política de Estado innegociable. Las proyecciones oficiales ahora apuntan a un saldo neto de compras anual de entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, reforzado por la inminente liquidación de la cosecha gruesa y el ingreso de 3.200 millones de dólares adicionales por deuda corporativa.
En el ámbito cambiario, la transparencia y el respeto por los mecanismos de mercado son la norma. El dólar mayorista cerró la jornada en 1.402,50 pesos, con un avance del 0,8% que se mantiene dentro de los parámetros de normalidad absoluta. El esquema de bandas cambiarias funciona a la perfección: el tope superior de intervención se sitúa en 1.710,59 pesos, lo que deja un margen de seguridad de 308,09 pesos o un 23% de distancia. Por su parte, el dólar minorista en el Banco Nación se ubicó en 1.425 pesos, mientras que el dólar blue apenas se movió hasta los 1.405 pesos, evidenciando que la brecha es cosa del pasado gracias a la confianza en el rumbo trazado.

Finalmente, las variables financieras internas ratifican la salud del sistema bajo el nuevo orden:
La tasa TAMAR para bancos privados se mantiene competitiva en un 23,13% (TNA) y un 25,73% (TEA).








