La pobreza infantil volvió a registrar una fuerte caída en Argentina durante el primer trimestre de 2026 y se ubicó en 42,5% entre los niños y adolescentes de 0 a 17 años, según el último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA).
El dato marca una nueva mejora respecto de los registros anteriores y refleja una reducción de 27,9 puntos porcentuales frente al máximo de 70,4% alcanzado en el primer trimestre de 2024, en el marco de la grave crisis económica heredada del kirchnerismo.
El presidente Javier Milei.
De esta manera, bajo el Gobierno de Javier Milei, la pobreza infantil acumula una marcada disminución desde aquel pico y se ubica actualmente por debajo de la mitad de la población menor de edad relevada.
El informe de la UCA reconstruye la evolución de la pobreza infantil entre 2018 y 2026 a partir de los primeros trimestres de cada año y señala que la tasa aumentó de manera sostenida hasta 2024, cuando alcanzó el máximo de toda la serie.
Tras la llegada de Milei, en cambio, comenzó una tendencia descendente que se mantuvo durante 2025 y volvió a profundizarse en 2026.
La tasa de pobreza infantil, según la UCA.
La evolución de la pobreza infantil desde 2018
La comparación permite dimensionar la magnitud del cambio registrado durante los últimos dos años. En el primer trimestre de 2024, la pobreza alcanzaba al 70,4% de los niños y adolescentes. Un año después había descendido al 46,9%, mientras que en el primer trimestre de 2026 se ubicó en 42,5%.
El recorrido previo había sido muy diferente. Según el informe, la pobreza infantil pasó del 39,4% en 2018 al 50,5% en 2019, 51,3% en 2020, 53,4% en 2021, 47,8% en 2022 y 55,7% en 2023, hasta llegar al máximo histórico de 70,4% en 2024. El documento identifica ese año como el pico de la crisis y señala que la situación comenzó a revertirse posteriormente.
La tasa de indigencia infantil, según la UCA.
El descenso también se observa en la indigencia infantil, uno de los indicadores que muestra una mejora más pronunciada. La tasa había alcanzado el 30,6% en 2024, prácticamente duplicando el registro correspondiente a los adultos, que era del 16,2%. En 2025 bajó al 10,8% y durante el primer trimestre de 2026 se ubicó en 9,5%.
La evolución de los últimos dos años también está vinculada, de acuerdo con el estudio, con el papel de las transferencias destinadas a los hogares con niños y adolescentes. El informe destaca que la capacidad protectora de las transferencias se fortaleció respecto del período más crítico de 2023-2024.
El presidente Javier Milei.
El informe también muestra que, si bien la mejora reciente no implica que todos los problemas vinculados con la pobreza infantil hayan desaparecido, la tendencia general de los últimos dos años resulta clara: después del máximo histórico registrado en 2024, la pobreza infantil descendió de manera significativa y volvió a bajar durante el primer trimestre de 2026.
El estudio, elaborado con datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC correspondientes a los primeros trimestres de 2018 a 2026, contempla 31 aglomerados urbanos relevados por la encuesta, que representan aproximadamente el 62% de la población total del país.