La reducción de personal representó un ahorro anual para el Estado superior a los 31 millones de dólares. Estos recursos se destinarán a proyectos estratégicos y tecnológicos que buscan fortalecer a Petroecuador y al sector energético nacional.
El Ministerio de Trabajo mantuvo vigilancia sobre el proceso y podrá realizar evaluaciones adicionales si se considera necesario. Esto garantizará el cumplimiento de las normativas laborales durante la reestructuración.
La reestructuración de Petroecuador buscó mejorar la eficiencia financiera y operativa de la empresa estatal. Aunque significó la salida de numerosos empleados, los ahorros generados ayudarán a fortalecer la empresa y la industria energética del país.