Petroecuador informó que, como parte de su plan de eficiencia, desvinculó a 936 empleados en una tercera fase de reestructuración. Esta etapa incluyó 205 servidores públicos y 731 contratos indefinidos con salarios considerados distorsionados respecto a sus funciones.
El proceso se sustentó en un análisis técnico exhaustivo y respetó la normativa laboral vigente. Además, aseguraron que las tareas de quienes fueron desvinculados serán asumidas por personal con perfiles equivalentes para no afectar las operaciones.









