Una denuncia presentada en Washington pone bajo escrutinio a la congresista demócrata por Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, por el uso indebido de fondos de campaña en gastos que podrían estar vinculados a servicios de salud mental.
El reclamo fue impulsado por el ''National Legal and Policy Center'' (NLPC), una organización de control gubernamental con sede en la capital estadounidense, que acudió tanto a la Comisión Federal Electoral (FEC) como a la Oficina de Conducta del Congreso (OCC). En su presentación, el grupo solicitó la apertura de una investigación formal para determinar si la legisladora, su comité de campaña y su tesorero incurrieron en violaciones a las normas federales que regulan el uso de fondos electorales.
El eje de la controversia gira en torno a pagos por un total de 18.725 dólares realizados durante el último año a un psiquiatra con sede en Boston, el Dr. Brian Boyle. Dichos desembolsos fueron registrados oficialmente como gastos de ''entrenamiento de liderazgo y consultoría''. Sin embargo, según la denuncia, existirían motivos para sospechar que los servicios prestados no se corresponden con esa descripción y podrían haber sido, en realidad, sesiones de terapia personal.

El abogado del NLPC, Paul Kamenar, sostuvo en el documento que ''hay razones para creer'' que los fondos fueron utilizados para fines no permitidos por la ley, lo que implicaría un uso indebido de dinero de campaña. En Estados Unidos, las regulaciones electorales prohíben explícitamente destinar estos recursos a gastos personales. Las sanciones por incumplimiento pueden incluir multas, la obligación de reembolsar los montos cuestionados e incluso penas de hasta cinco años de prisión en los casos más graves.
El perfil del profesional involucrado también ha sido objeto de atención. Boyle se presenta como un ''psiquiatra intervencionista'' y se especializa en tratamientos innovadores para trastornos como depresión resistente, ansiedad y estrés postraumático.










