El segundo cargo acusa al ex-director del FBI de conspirar con otras personas, identificadas y no identificadas, para cometer la presunta infracción. De acuerdo con los documentos judiciales, los hechos investigados habrían ocurrido el 5 de octubre de 2016, cuando Comey todavía ocupaba la dirección de la principal agencia federal de investigaciones.
La fecha resulta especialmente significativa porque coincide con los meses finales de la campaña presidencial que enfrentó a Donald Trump y Hillary Clinton, un período durante el cual las decisiones del FBI estuvieron sometidas a una intensa controversia pública.
Aunque los documentos divulgados no establecen una relación directa entre la filtración y aquellas investigaciones electorales, las nuevas acusaciones reabren interrogantes sobre la conducta de Comey y su responsabilidad en la protección de información gubernamental sensible.














