El Departamento de Guerra de los Estados Unidos creará el ''Deal Team Six'', el cual se encargará de fortalecer la cadena de suministro de las fuerzas armadas.
El Departamento de Guerra de Estados Unidos avanza en la creación de una unidad especializada integrada por financieros de Wall Street, con el objetivo de mejorar la asignación de recursos y fortalecer la base industrial militar del país. El equipo, conocido informalmente como ''Deal Team Six'', estará enfocado en identificar empresas capaces de resolver problemas críticos en la cadena de suministro del Pentágono y facilitarles acceso a financiamiento.
La iniciativa salió a la luz tras la revelación de una presentación interna que detalla el proceso de reclutamiento. Según el documento, el gobierno busca captar talento de grandes firmas financieras como Goldman Sachs y JPMorgan Chase, ofreciendo salarios que podrían alcanzar los 600.000 dólares anuales. Las cifras, comparables a las del sector privado, han generado cuestionamientos en algunos sectores.
Durante décadas, el Departamento de Guerra ha dependido de un grupo reducido de grandes contratistas para el desarrollo y producción de armamento. Este modelo, dominado por los llamados ''primes'', concentra una parte significativa del gasto y ha sido señalado por limitar la innovación y ralentizar la capacidad de respuesta ante nuevas necesidades estratégicas.
Pete Hegseth, secretario de Guerra de los Estados Unidos
La nueva unidad buscará precisamente revertir esa tendencia, incorporando especialistas con experiencia en estructuración de inversiones, evaluación de riesgos y cierre de acuerdos complejos. Su tarea será canalizar recursos hacia empresas emergentes o proveedores alternativos que puedan ampliar la capacidad productiva y reducir los cuellos de botella en sectores clave.
El enfoque no es completamente nuevo. Bajo la administración de Joe Biden, el gobierno intentó implementar sin éxito iniciativas similares en el ámbito industrial, como la Oficina del Programa CHIPS del Departamento de Comercio, que integró expertos financieros para impulsar inversiones en semiconductores. Este esquema facilitó proyectos como la expansión de ''Intel'' en territorio estadounidense.
Posteriormente, durante la gestión de Donald Trump, programas como el ''US Investment Accelerator'' continuaron promoviendo alianzas con el sector privado, incluyendo acuerdos con empresas como ''Micron Technology'' para fortalecer la manufactura nacional.
El presidente Trump busca llevar a cabo una revolución financiera y tecnológica en el ámbito de la defensa estadounidense
Ahora, el Pentágono busca trasladar ese modelo al ámbito de la defensa, en un contexto marcado por crecientes tensiones geopolíticas y la necesidad de acelerar la producción de sistemas militares avanzados. Con un presupuesto anual cercano a los 850.000 millones de dólares, el Departamento de Guerra enfrenta el desafío de optimizar el uso de sus recursos en un entorno cada vez más exigente.
Programas de gran escala, como el desarrollo del caza F-35 Lightning II, han puesto en evidencia tanto la magnitud de las inversiones como las dificultades para mantener costos y tiempos bajo control. En este escenario, atraer talento con experiencia en el manejo eficiente de grandes volúmenes de capital es visto como una estrategia clave.