Un tribunal federal de apelaciones rechazó la solicitud de la administración del presidente Donald Trump para impedir que California contabilice aproximadamente 20.000 votos correspondientes a personas cuya ciudadanía estadounidense está bajo sospecha, en una decisión que representa un revés para los esfuerzos del gobierno federal por reforzar los controles electorales antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito resolvió, por dos votos contra uno, desestimar la petición de emergencia presentada por el Departamento de Justicia (DOJ), que buscaba suspender el recuento de esas papeletas hasta verificar si sus titulares cumplen los requisitos legales para participar en los comicios.
En su fallo de 39 páginas, la mayoría del tribunal sostuvo que aceptar la solicitud implicaría interferir con las competencias electorales establecidas por la Constitución estadounidense.
''Si Estados Unidos considera que se necesitan procedimientos diferentes para las papeletas enviadas por correo, creemos que debería presentar esa propuesta ante el Congreso, no ante los tribunales'', señalaron los magistrados.

El gobierno advierte sobre el riesgo de votos ilegales
La administración Trump argumentó que miles de personas identificadas como posibles no ciudadanos ya habrían recibido boletas de voto por correo para las próximas elecciones legislativas.
Según el Departamento de Justicia, si las autoridades de California reciben esos sufragios, los mezclan con votos legítimos y posteriormente los procesan, resultaría imposible distinguir cuáles fueron emitidos por personas que no tienen derecho a votar.
El gobierno advirtió que esta situación podría permitir la contabilización de votos ilegales y afectar el peso de los sufragios emitidos por ciudadanos estadounidenses.
















