En abril, investigadores federales y estatales ejecutaron 22 órdenes de allanamiento en Minnesota, incluidos establecimientos dedicados al cuidado infantil y centros de atención al autismo. Posteriormente, en mayo, el Departamento de Justicia anunció cargos contra 15 acusados por esquemas de fraude sanitario que involucraban pérdidas previstas superiores a 90 millones de dólares.
Entre los casos figuraba una operación que supuestamente buscaba defraudar 46,6 millones de dólares al programa estatal de intervención para personas con autismo.
Según el Departamento de Justicia, las solicitudes de reembolso de Medicaid vinculadas a ese programa aumentaron de más de 600.000 dólares en 2018 a más de 400 millones en 2025. Este crecimiento ha intensificado los interrogantes sobre la eficacia de los mecanismos de fiscalización de Minnesota y la capacidad de las autoridades estatales para identificar oportunamente posibles abusos.















