El gobierno del presidente Donald Trump redacta por estas horas una histórica normativa: permitirá que los padres casados que decidan quedarse en casa a cuidar a sus hijos cobren el subsidio que el gobierno federal tradicionalmente, desde hace más de 30 años, paga a las guarderías.
La iniciativa está impulsada por el vicepresidente JD Vance y consiste en reasignar los fondos del Fondo de Cuidado y Desarrollo Infantil, un programa creado en los años 90 para ayudar a las familias de bajos recursos a pagar centros de cuidado para sus hijos mientras trabajan o estudian. Ahora, el esquema busca que ese dinero llegue directamente a los progenitores.
De implementarse el decreto, las parejas casadas dentro de ciertos tramos de ingresos podrán utilizar la asistencia para el denominado "cuidado infantil basado en el hogar". La única condición será que uno de los cónyuges permanezca en el domicilio mientras el otro cumple con una jornada laboral de al menos 35 horas semanales.
El gobierno de Trump estudia recortar subsidios a las guarderías y reasignar esos fondos a los padres que decidan quedarse en casa a cuidar a sus hijos
El pasquín demócrata The New York Times, como era de esperarse, criticó fuertemente la medida, señalando que "crearía el único subsidio federal para pagar a los padres para que se queden en casa y críen a sus hijos", considerándolo uno de los intentos más claros de la Casa Blanca por consolidar una visión tradicional de familia a través de fondos públicos.
Pero para el gobierno de Trump, la lógica es simple: sostienen que un programa estatal que financia a terceros para criar a un niño, pero le niega ese mismo apoyo a una madre o un padre, carece de neutralidad y termina penalizando a las familias que prefieren la crianza hogareña pero no pueden costearla.
Vance milita esta postura desde hace años. Ya en 2021, en un artículo de opinión conjunto publicado en The Wall Street Journal, advertía sobre los posibles perjuicios de las guarderías a edades tempranas y sentenciaba: "Los niños pequeños son claramente más felices y sanos cuando pasan el día en casa con un padre".
Vance es uno de los grandes impulsores de esta política.