El presidente Donald Trump escaló este lunes la guerra comercial con Canadá al anunciar que Bombardier, el fabricante de aviones canadiense, ya no podrá vender sus jets en los Estados Unidos a menos que los fabriquen en territorio estadounidense.
El mes pasado, Trump impuso aranceles del 50% a unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses, en respuesta, el primer ministro de izquierda de Canadá, Mark Carney, anunció planes para aplicar aranceles de entre el 15% y el 50% a los productos provenientes de EEUU.
Ahora, la nueva maniobra de Trump es retirar la certificación de los aviones de negocios canadienses si la producción no se traslada a Estados Unidos."¡NO MÁS VENTAS DE BOMBARDIER EN ESTADOS UNIDOS! ¡Sus productos no son lo suficientemente buenos!", manifestó el presidente, acusando a la empresa de "tratar a Estados Unidos como una alcancía".
"Más del 50% de sus ingresos provienen de Estados Unidos. Viven de compradores estadounidenses, empresas estadounidenses, aeropuertos estadounidenses y servicios estadounidenses, todo mientras Canadá bloquea a nuestros GRANDES bancos y empresas estadounidenses en todo EEUU", añadió. "COMPREN AMERICANO. Vuelen en aerolíneas estadounidenses. Disfruten de licor y bebidas estadounidenses. Naveguen en el lago América. ¡AMERICA FIRST!".
El presidente recordó que, en enero, el gobierno progresista de Canadá bloqueó a la empresa estadounidense Gulfstream Aerospace de hacer negocios en ese país, un acto al que calificó como "completamente injusto y desleal!". "¡Esa época SE ACABÓ! Si quieren nuestro mercado, deben fabricar aquí y dejar de tratar a Estados Unidos como una "alcancía", sentenció el magnate republicano.