El presidente Donald Trump pidió este lunes al Congreso que actúe rápidamente para aprobar un incentivo fiscal federal destinado a la producción de películas y programas de televisión en Estados Unidos, con el objetivo de recuperar empleos y actividad económica que durante los últimos años se han trasladado al extranjero. La propuesta representa un nuevo intento de la administración Trump por fortalecer una industria estadounidense emblemática y devolver a Hollywood parte del protagonismo que perdió frente a otros centros internacionales de producción.
A través de Truth Social, Trump instó a republicanos y demócratas a trabajar conjuntamente para aprobar una legislación que permita salvar la industria cinematográfica, televisiva y del entretenimiento estadounidense. El presidente sostuvo que el Congreso debería establecer de inmediato un incentivo federal para la producción audiovisual, con la intención de generar puestos de trabajo dentro del país.
La iniciativa cuenta con respaldo de figuras provenientes de distintos sectores políticos. Entre sus principales impulsores se encuentra el actor Jon Voight, una figura conservadora cercana a Trump y uno de los embajadores especiales del presidente para Hollywood, junto con Sylvester Stallone y Mel Gibson. Voight ha advertido sobre el deterioro de la industria estadounidense mientras cada vez más estudios trasladan sus rodajes a otros países que ofrecen beneficios fiscales más atractivos.
Trump reforzó su argumento después de reunirse recientemente con Voight, de 87 años, a quien describió como una leyenda de Hollywood profundamente preocupado por la situación actual de la industria. El presidente calificó el estado de Hollywood como un ''desastre total'' y respaldó los esfuerzos para incentivar nuevamente la producción dentro de Estados Unidos.
El gobierno de Donald Trump lanzó un histórico incentivo fiscal para atraer mayores inversiones a Hollywood y recuperar la producción estadounidense de contenido audiovisual
La propuesta también cuenta con un elemento poco habitual: el respaldo de un destacado adversario político de Trump. El senador demócrata de California Adam Schiff ha promovido durante años una iniciativa federal para combatir la denominada ''fuga'' de producciones cinematográficas y televisivas. En marzo, Schiff celebró una audiencia en el Senado sobre el traslado de empleos de producción hacia otros países y estados que ofrecen mayores incentivos.
Una propuesta impulsada previamente por Schiff contemplaba un crédito fiscal federal del 15% sobre determinados gastos laborales de producciones realizadas en territorio estadounidense. Por su parte, el productor Steven Paul, director ejecutivo de ''SP Media Group'' y representante de Voight, junto con el presidente de la compañía, Scott Karol, han planteado un crédito del 20% sobre los costos laborales elegibles.
La intervención de Trump podría dar un impulso decisivo a estas iniciativas debido a su capacidad para colocar el tema en el centro de la agenda legislativa. El presidente ha presentado el incentivo no simplemente como una ayuda a Hollywood, sino como una herramienta para estimular la economía, recuperar puestos de trabajo y aumentar la recaudación tributaria mediante una mayor actividad empresarial.
Trump sostiene que el costo fiscal inicial de los créditos sería compensado ampliamente por los ingresos generados por las nuevas producciones. Según su argumento, el dinero que actualmente se destina a filmar en otros países podría permanecer dentro de Estados Unidos, beneficiando a trabajadores, estudios, proveedores, hoteles, restaurantes y otras empresas relacionadas con la industria audiovisual.
El llamado de Trump al poder legislativo representa un esfuerzo bipartidista, recibiendo apoyo incluso de grandes adversarios del Partido Demócrata
El presidente también planteó un argumento de carácter estratégico y cultural: las películas estadounidenses deberían producirse nuevamente en Estados Unidos, particularmente en Hollywood, históricamente considerado la capital mundial del cine. Para Trump, recuperar esa posición permitiría no solo crear empleos, sino también fortalecer una industria con enorme influencia internacional.
La propuesta recibió además el respaldo de la ''Motion Picture Association''. Su presidente y director ejecutivo, Charles Rivkin, elogió la decisión de Trump y aseguró que la organización trabajará con la Casa Blanca y con legisladores de ambos partidos para convertir el proyecto en ley.
El apoyo bipartidista alrededor del incentivo constituye uno de los aspectos más destacados de la iniciativa. Trump ha aprovechado esta coincidencia para presentar su propuesta como una medida pragmática que trasciende las divisiones políticas tradicionales.
Con su llamado al Congreso, Trump pretende convertir la recuperación de Hollywood en otro componente de su agenda de fortalecimiento de la economía estadounidense, utilizando incentivos fiscales para atraer inversiones, empleos y producciones de regreso al país.
Sylvester Stallone, Mel Gibson y Jon Voight desarrollarán un importante papel en la reconstrucción de la grandeza de Hollywood