La derecha alemana continúa consolidando su crecimiento electoral. Una nueva encuesta realizada por el instituto INSA para el medio NIUS mostró que Alternativa para Alemania (AfD) alcanzó el 42% de intención de voto en el estado federado de Sajonia, convirtiéndose por amplio margen en la principal fuerza política regional y ampliando todavía más la crisis de los partidos tradicionales alemanes.
El sondeo refleja un crecimiento de siete puntos para AfD respecto a la última medición y deja al partido muy cerca de duplicar el resultado obtenido por la CDU, que aparece en segundo lugar con 21%, perdiendo cinco puntos frente a la encuesta anterior. La diferencia de 21 puntos entre ambas fuerzas marca uno de los mayores márgenes registrados recientemente entre AfD y los partidos tradicionales en un estado alemán.
El lider del SPD Lars Klingbeil
Los resultados también muestran un fuerte retroceso de los partidos vinculados a la izquierda y al oficialismo federal. El SPD, partido del canciller socialdemócrata, apenas alcanza el 6% en Sajonia, mientras que Los Verdes obtienen otro 6%. Die Linke aparece con 9% y el partido populista de izquierda BSW cae al 7%, perdiendo cuatro puntos.
Tras conocerse los resultados, la líder nacional de AfD, Alice Weidel, celebró el avance del partido y lanzó fuertes críticas contra la izquierda alemana y el establishment político. A través de la red social X, afirmó: “La AfD en Sajonia está ahora en 42% y es dos veces más fuerte que la CDU. Quien escribe panfletos izquierdistas contra la AfD y difama el trabajo voluntario y a amplios sectores de la población, en lugar de resolver los problemas de este país, no debería sorprenderse por números como estos”.
El primer ministro alemán Friedrich Merz
Sajonia se convirtió en uno de los principales bastiones electorales de AfD y en un símbolo del avance de la derecha soberanista dentro de Alemania. En las elecciones regionales de 2024, la CDU había logrado imponerse con 31,9% frente al 30,6% de AfD, pero el nuevo sondeo refleja un cambio drástico en el escenario político regional.
Sin embargo, el avance sostenido de AfD empieza a generar tensiones internas dentro del sistema político alemán, especialmente en estados del este donde la formación ya supera ampliamente a sus competidores y se consolida como la principal referencia opositora frente al gobierno federal.