Una escena de terror sacudió este jueves a Suiza luego de que un terrorista armado con un cuchillo atacara a varias personas en la estación de trenes de Winterthur, cerca de Zúrich, mientras gritaba repetidamente “Allahu Akbar” frente a un grupo de escolares.
El ataque ocurrió alrededor de las 8:30 de la mañana y dejó al menos tres hombres heridos, quienes debieron ser trasladados de urgencia a hospitales cercanos.
La Policía Cantonal de Zúrich informó que el sospechoso, un ciudadano suizo de 31 años, fue detenido pocos minutos después del ataque.
El ataque ocurrió frente a niños aterrorizados
Testigos relataron escenas de caos absoluto en la estación ferroviaria mientras pasajeros y estudiantes escapaban desesperadamente del agresor.
Según medios locales, un grupo de niños acababa de pasar junto al terrorista cuando un docente intervino rápidamente para alejarlos y evitar una tragedia aún mayor.
“Tenía un cuchillo en la mano. Todos gritaban y corrían”, relató un testigo al diario suizo Blick.
Otro estudiante aseguró haber escuchado al atacante gritar “Allahu Akbar” al menos cinco o seis veces en un estado de extrema agitación.
En paralelo, se observa cómo adultos y personal de la estación intentaban poner a salvo a los menores mientras la policía desplegaba un fuerte operativo de emergencia.
El sospechoso fue reducido por las fuerzas de seguridad y trasladado a una comisaría cercana.
Europa sigue bajo presión por el terrorismo islamista
Aunque las autoridades todavía no confirmaron oficialmente el móvil del ataque, el episodio vuelve a encender las alarmas sobre el avance del extremismo islámico y la creciente inseguridad en distintas ciudades europeas.
En los últimos años, Europa sufrió numerosos ataques perpetrados por individuos radicalizados que utilizaron cuchillos y vehículos para atacar civiles en estaciones, calles y centros urbanos.
El atentado en Winterthur reabre además el debate sobre la inmigración descontrolada, la radicalización islamista y las fallas de seguridad en varios países europeos.
Las víctimas permanecen hospitalizadas
Los tres heridos son ciudadanos suizos de 28, 43 y 52 años, según informó la policía local.
Hasta el momento no trascendió oficialmente el estado exacto de salud de las víctimas, aunque todas permanecen internadas.
La estación de Winterthur permaneció parcialmente cerrada durante varias horas mientras los investigadores analizaban la escena y recopilaban pruebas sobre el ataque.
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