Según informaron autoridades locales, dos terroristas islámicos se inmolaron en las inmediaciones de una zona de Argelia concurrida por el papa León XIV, provocando varios heridos y un fuerte despliegue de fuerzas de seguridad.
El hecho ocurrió durante la primera jornada de la visita papal, un evento considerado histórico por el propio gobierno argelino, que busca fortalecer su imagen internacional y promover el diálogo interreligioso. La explosión generó escenas de pánico entre los presentes y obligó a reforzar de inmediato los operativos de seguridad en la capital y sus alrededores.

Si bien hasta el momento no hubo una reivindicación oficial del ataque, las autoridades acusan a grupos terroristas islámicos que operan en la región del norte de África. Argelia ha enfrentado en el pasado episodios de violencia vinculados a organizaciones terroristas, aunque en los últimos años había logrado cierta estabilidad en materia de seguridad.
El atentado es una clara señal de que las agrupaciones extremistas islámicas se rehúsan a aceptar la existencia de otras religiones y pretenden borrarlas por medio de una guerra santa. El yihad en esta región parece haberse normalizado, con múltiples atentados y ataques contra comunidades cristianas en África cada semana.









