El Senado de Brasil aprobó este miércoles un proyecto que incorpora la misoginia dentro de la Ley de Racismo, equiparándola a otras formas de discriminación. La iniciativa establece penas de entre dos y cinco años de prisión, además de severas multas, para quienes incurran en conductas consideradas de "odio" o "aversión" hacia las mujeres.
La votación obtuvo un amplio respaldo, con 67 votos afirmativos y ninguno en contra, lo que refleja un fuerte consenso político en la Cámara alta. Sin embargo, la medida aún debe ser debatida en la Cámara de Diputados, donde se definirá su aprobación definitiva y posibles modificaciones en su redacción.

El proyecto introduce la “condición de la mujer” como un criterio específico dentro de la legislación antidiscriminatoria, junto a factores como raza, color, religión u origen. Hasta ahora, los casos de misoginia eran tratados bajo figuras como difamación o lesiones, con penas significativamente menores que no superaban el año de prisión.
Entre los principales impulsores de la iniciativa se encuentra la senadora Soraya Thronicke, quien defendió la necesidad de avanzar en una legislación más severa. Según argumentó, el país registró cerca de 7.000 intentos de feminicidio durante 2025, lo que evidencia —a su criterio— la gravedad del problema. Además, advirtió sobre la proliferación de comunidades digitales que promueven "discursos de odio" contra las mujeres y la necesidad de desarrollar mecanismos de censura.









